Publicidad

Llueve sobre mojado

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Blanca Inés Durán
16 de abril de 2026 - 05:04 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

El IDEAM ya lanzó la alerta: en junio inicia el fenómeno de El Niño. El país enfrentará sequías, incendios forestales y la sombra de nuevos racionamientos. Es el cuento de nunca acabar. Mientras aún lidiamos con los estragos de lluvias extremas, granizadas e inundaciones, ya estamos a las puertas de la escasez.

Hace un año terminó el racionamiento en Bogotá y la administración nos aseguró que no había nada que temer, proyectando tranquilidad para las próximas tres décadas. Pero, ¿es responsable sentarse a esperar la sequía sin cambiar nada? No hablo de recoger agua en baldes o bañarnos en pareja, como decía el alcalde; hablo de soluciones de largo plazo que superen los “pañitos de agua tibia” frente a la tragedia.

Cifras para dimensionar el desperdicio: en Bogotá caen al año cerca de 414 millones de metros cúbicos de lluvia. Eso equivale a llenar 2.000 veces el estadio El Campín. Sin embargo, esa riqueza no se aprovecha. Por el contrario, corre veloz por el pavimento, colapsa el alcantarillado, se contamina al tocar el suelo y se convierte en un problema de emergencia en lugar de ser un recurso.

¿Cómo sería una Bogotá sostenible?

Imaginemos una ciudad que aproveche esa gran ventaja. Empecemos por los hogares y las empresas: en lugar de usar agua potable —que nos cuesta tanto dinero y energía limpiar— para algo tan básico como descargar el inodoro (sacar la m… de nuestras casas) deberíamos contar con sistemas de redes dobles. Usar agua lluvia para sanitarios, riego de jardines, lavado de pisos o incluso para la lavadora, podría reducir a la mitad el consumo por vivienda. Con una medida así, el racionamiento pasaría a ser un mal recuerdo del pasado.

Pero el cambio debe ser también urbanístico. Necesitamos una “ciudad esponja”. En lugar de endurecer cada metro cuadrado con cemento, debemos apostar por sistemas urbanos de drenaje sostenible. Necesitamos andenes verdes que infiltren el agua y parques que funcionen como retenedores naturales, siguiendo el ejemplo del parque AguaViva en Puente Aranda.

Para lograrlo, se requiere voluntad política y reglamentación clara. Es urgente crear incentivos para que las propiedades ya construidas adapten sus redes, y obligar a que toda nueva construcción nazca con esta infraestructura necesaria.

Es absurdo: estamos botando agua limpia por el inodoro y luego nos lamentamos por la sequía. Es hora de que las y los bogotanos pensemos en un futuro verde y con una gestión del agua inteligente.

No podemos seguir repitiendo emergencias cíclicas. No podemos permitir que nos siga lloviendo sobre mojado.

Blanca Inés Durán

Por Blanca Inés Durán

Bogotanóloga, ingeniera industrial y gestora pública.
Conoce más

Temas recomendados:

 

John Arbeláez Ochoa(ek2r0)17 de abril de 2026 - 02:09 p. m.
Excelente columna sobre el cuidado del agua. Vendrán tiempos peores. CODA: Qué horror los comentarios de ese que se dice Atenas... Grosero, patán y con un vocabulario de gente primitiva. Se le nota el odio...
  • Culebro59(18501)17 de abril de 2026 - 06:29 p. m.
    No ofenda a la gente primitiva, con tu da seguridad ellos están mejores que el personaje que usted alude.
juanmi31(37703)16 de abril de 2026 - 02:12 p. m.
Blanca Inés, muy loables todas sus propuestas pero su cumplimiento sólo serviría para que mas Emilios Tapias se robaran los dineros y todo siguiera igual. Le sugiero mejor educar al pueblo para que aprenda no dilapidar. estoy seguro que una persona puede vivir al mes con un consumo de 1 metro cúbico, reduciendo el baño diario a la mitad. Cuidando el consumo en el lavado de ropas y utensilio de cocina, almacenar la lluvia para inodoros y jardines. Multar al propietario de carro que lave en casa.
fabio villalba(30155)16 de abril de 2026 - 12:54 p. m.
Solo criticar. Desde el racionamiento bogota ha invertido en cambiar su dependencia climática a chingaza. Hoy en día hay mas opciones, que significó plata y trabajo. Muy facil ser populista señora.
HECTOR FERNANDO CASTRO ALARCON(32901)16 de abril de 2026 - 12:04 p. m.
Magníficas propuestas para combatir las, cada dìa más recurrentes, sequías por los fenómenos climáticos. Gracias Sra. Blanca Inés.
Gvbnllnh. Bvc. Nm. N jn(98086)16 de abril de 2026 - 10:39 a. m.
Quieres más fracasos en la UNGRD? Vota por Cepeda.
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.