La crisis ambiental global ha llevado a la sociedad a producir algunas respuestas que se traducen en políticas y prácticas institucionales aún muy incompletas y obviamente controversiales. Sin embargo, todas parten obligatoriamente de una interpretación de los cambios sociales y ecológicos que se hacen evidentes en el territorio, algunos como síntomas de vulnerabilidad creciente: la desaparición de la biodiversidad y la creciente inestabilidad climática se combinan progresiva y letalmente para destruir la capacidad funcional de los sistemas de soporte vital del planeta, incluso al punto de amenazar la continuidad de lo humano...

Conoce más

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.