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El ocaso de otra institución independiente

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Camilo Sánchez Ortega
06 de septiembre de 2008 - 01:48 a. m.
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Nunca imaginé que siendo uno de los más duros críticos de nuestro Banco Central por sus políticas erráticas, tendría que salir a defender su independencia y autonomía, elementos fundamentales para que esta institución pueda cumplir los objetivos previstos en la Constitución,  hoy en peligro de perderse por los ataques populistas de varios miembros de este gobierno, incluido el Presidente.

Si bien es cierto que no han cumplido durante los dos últimos años con su función primordial, que es el control de la inflación, lo que debemos hacer es darle más herramientas de maniobra. No más estrategias mediáticas que lo único que están logrando es socavar la institución como tal.

Para nombrar los nuevos miembros se deberá utilizar un mecanismo real de meritocracia, donde sean sectores como el académico, las asociaciones de economistas y la oposición, quienes postulen los nombres de donde el Presidente escoja,  no la parcializada dedocracia vigente, que busca nombrar los más sumisos para incrementar su ingerencia. Igualmente proponemos que el Ministro de Hacienda tenga voz pero no voto en la Junta y siempre deberán existir por lo menos dos miembros nombrados por el Gobierno anterior, para evitar el unanimismo.

Estamos a pocos meses de darle un entierro de tercera a nuestra Banca  autónoma, debido a la reformita aislada de la reelección presidencial, cuando la Constitución ameritaba una reforma integral, que mantuviera los pesos y contrapesos que se había logrado en la de 1.991.  Los dos últimos miembros, el doctor Villar, que cumple su periodo y el doctor Tenjo, serán remplazados por personas escogidas por el Presidente, quedando así los siete miembros elegidos por su administración, convirtiéndose en otro apéndice del ejecutivo.

Es deplorable ver como el Mandatario hace una intromisión a través de los medios de comunicación afirmando que el Emisor no oye al pueblo, dejándolo en la picota pública por subir las tasas de interés al 10% , cuando la realidad es  que la Junta sólo trata de enmendar los continuos errores de esta administración por el exceso de gasto público asistencialista, el  no haber asumido una reforma tributaria estructural y el corto placismo de su política económica y cambiaria, para crear el piso y asegurar una tercera elección.

Aunque no nos guste el alza de las tasas, era la última herramienta a mano que tenía el Emisor para posponer la crisis inflacionaria, que de todos modos se presentará de continuar simultáneamente con el populismo de izquierda y de derecha a través del gasto.  Parecería que a este gobierno se le olvidó que el peor de los impuestos para los pobres es la inflación y que lo que les está dando en subsidios, se lo está quitando en mayor proporción, con su desfase inflacionario. 

Es absurdo que sólo hasta agosto inicien el recorte del gasto y peor aún que nos muestren como salvación de la crisis el ínfimo recorte de 1.5 billones, cuando durante los primeros siete meses ejecutaron un gasto explosivo sin precedentes.  Los especialistas sabemos que esto no tendrá mayor alcance, ya que se trata de un pañito de agua tibia para impresionar la galería. Doctor Zuluaga, merecemos se nos explique ¿cómo va hacer el recorte anunciado de los 10 billones de pesos al presupuesto del 2009? Para no tener sorpresas éste deberá iniciarse desde enero, sí realmente quiere hacer una política de choque.

Volveremos a presentar por quinta vez la reforma constitucional y la ley del Banco, para salvaguardar la autonomía e independencia del Emisor, e instaurar como función constitucional, no sólo velar por el control de la inflación sino propender por el crecimiento económico y la generación de empleo, cumpliendo así lo ordenado por la Corte Constitucional.

Senador de la República

sanchezca42@hotmail.com

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