El Consejo Gremial Nacional, Asoenergía, Asocodis, Naturgas, Andeg, Andesco, CREE, la CREG, UPME, XM, entre otras, llaman la atención sobre el riesgo casi seguro de un apagón y plantean una serie de medidas. Mis cuentas actualizadas a 30 de julio muestran un casi seguro apagón entre este diciembre y principio del 2027. Esta vez se suman al consumo eléctrico disparado, graves retrasos en proyectos de generación, transmisión, distribución y abastecimiento de gas, unas altísimas restricciones y crisis financiera. Es una tormenta perfecta y perfectamente creada.
Este Petro-apagón no fue un accidente: resultó de su política orientada a arruinar el sistema, fruto de manejar un sector de alta complejidad solo con ideología y por personas sin ninguna experiencia. Irene Vélez dijo: “Decidimos que desde la administración Petro no vamos a conceder más contratos de exploración de gas y petróleo”, y cumplieron: hoy el déficit estructural de suministro de gas es del 34 % de la demanda nacional, obligándonos a importar gas al doble del precio y con sustancial impacto ambiental. Edwin Palma declaraba a Colombia “potencia de energía renovable” y, de 4.475 MW esperados para el 2 de julio pasado, solo entraron 331. El déficit de energía firme hoy es superior a los 5.500 GWh/año.
Para “proteger el planeta”, entre MinInterior y MinAmbiente completaron más de 5.000 consultas previas represadas para toda clase de proyectos; solo en transmisión hay más de ocho años de retraso. La deuda del Estado con el sector supera los $ 9,2 billones, y no la pagan privilegiando su piñata de contratos.
Petro durante 47 meses acabó con el sector, calificó las propuestas de construir plantas de respaldo como “traición a la humanidad”; pero ad portas de salir y enfrentado a la cruda realidad, expidió el decreto 0802 declarando el desastre nacional, enfocado en robustecer a la corrupta UNGRD. El gobierno de ADLE hereda literalmente un desastre con un apagón en ciernes, debiendo declarar la EMERGENCIA ENERGÉTICA el mismo 7 de agosto.
Entre las medidas más urgentes subrayo todo lo orientado a un aumento sustancial e inmediato de energías firmes, destrabar las finanzas de empresas y líneas de transmisión y subestaciones. En los proyectos de generación y transmisión previstos y con retrasos, implementar el silencio administrativo positivo de 45 días. Viabilizar fondos de contratación de emergencia para atender las restricciones operativas. Convocar una subasta de expansión (CxC) por lo menos de 100 GWh/día adicionales, priorizando un mínimo 4.000 MW en plantas de alta firmeza como gas de ciclo combinado y carbón en boca de mina de alta eficiencia (tecnología HELE) financiadas por agencias asiáticas de crédito de exportación ECA. Establecer un precio de escasez que obligue a trabajar las térmicas a full. Implementar temporalmente un régimen de precios basados en costos declarados verificados. Impulsar la respuesta de demanda (demanda response) para que grandes consumidores industriales tengan señales para reducir consumo en picos e impulsar su auto generación. Expedir una regulación permitiendo que líneas de transmisión paralelas a infraestructura existente operen con condicionamientos ambientales simplificados.
Y esto es solo el pico: hay que actuar YA.