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Ni Cepeda ni el tigre de papel

Carlos Enrique Moreno

24 de mayo de 2026 - 12:05 a. m.

Cepeda llega a la candidatura respaldado, entre otras, por tres fuerzas: el Partido Comunista, padre político de las FARC, su “brazo armado”, según investigaciones del CNMH; el partido Comunes, fruto de la desmovilización de las FARC; y por la Unión Patriótica, creada en 1985 como frente político de la misma guerrilla. El candidato del “cambio”, hoy padre de la fracasada Paz Total, es el candidato de quienes perpetraron el horror de reclutar 18.677 niños y niñas usados por las FARC-EP entre 1971 y 2016, quienes además lideraron con el ELN y paras el asesinato de más de 500.000 colombianos.

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Múltiples videos muestran a Cepeda incitando a la rebelión, a las movilizaciones destructivas con instrumentalización política y uso sistemático de la violencia que, como en el 2021, no fueron simplemente una protesta espontánea. Cepeda posa de defensor de DD. HH. con lenguaje monacal, calla las atrocidades de quienes lo patrocinan y amplifica y distorsiona la historia. Su principal realización fuera de promover revueltas es haber conseguido judicializar la política recorriendo cárceles a cambio de testimonios cuestionados.

Con este personaje, sin llamarnos a engaños, pasaríamos del gobierno del M-19, tal como se jacta Petro, al de las FARC-EP. Pero en el campeonato de las OMISIONES sobresale un TIGRE DE PAPEL. Circulan videos que muestran a Abelardo votando por el SÍ en el proceso de paz, y clamando por beneficios para Timochenko, y este es el Tigre que supuestamente encarna la mano dura. Dice ser más uribista que Uribe, pero calla el hecho de que su más importante asesor digital, Carlos Suárez, abogado de Mancuso, acompañó a Piedad Córdoba y a Iván Cepeda en la búsqueda de supuestos testimonios de paramilitares contra Uribe a cambio de beneficios.

Abelardo fue abogado de Mancuso, Don Berna, Macaco, Boliche, Tuso Sierra, Turco Hilsaca, entre otros, casi todos extraditados por Uribe, pero aun aceptando que estos tienen derecho a un abogado, es difícil no pensar de dónde vinieron los jugosos recursos para pagar su defensa. Desde el Centro Democrático (CD) se ha verificado que la mayoría de los ataques que recibe Paloma y Oviedo vienen de la campaña de Abelardo, en una distorsión que raya en el cinismo, dividió al Centro Democrático, no aceptó participar en la consulta y califica de deslealtad insistir con la candidatura del partido. Hay que recordar que los impresionantes logros de seguridad del CD se dieron mientras Abelardo vivía en el exterior sin ninguna participación en Colombia. El tigre de papel, sin experiencia para gobernar, tiene experiencia real negociando con bandidos. Fue abogado de Álex Saab (2013 a 2019), el principal lavador de dinero que, junto con Maduro, le robaron al pueblo venezolano. Además, en ese “todo vale”, la campaña de Abelardo publica sondeos que están prohibidos por la ley forzando la narrativa de que no hay nada que hacer, que ya ganaron, mientras que las encuestas reales no muestran la tal ventaja. Su trato con las mujeres, con las periodistas, con los que le llevan la contraria, sumado a la forma como ha manejado su campaña evidencian el verdadero y delgadito fondo ético de su manejo.

Entre el candidato de las FARC y el del rugido de las incoherencias, NO queda la menor duda de que Paloma tiene el conocimiento y la ética para manejar el país donde cabemos todos para juntos transformar a Colombia.

* El autor tiene relación familiar con Álvaro Uribe.

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