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12 Jun 2022 - 5:30 a. m.

Nodos de desarrollo

El desarrollo económico es eminentemente regional. La disparidad de los territorios colombianos y la necesidad de “jalonar” zonas atrasadas nos obliga a mirar las experiencias exitosas que podemos “adaptar” para el país, como lo plantea la iniciativa Transformar. Examinemos los polos de competitividad franceses: fueron creados en 1952 como clústeres regionales y evolucionaron hasta los hoy llamados Polos de Competitividad, que suman más de 70. Se destacan los polos industriales, los de investigación en salud, alimentos y el aeroespacial. Los polos de competitividad son enfoques asociativos de empresas, centros de formación e investigación, poderes públicos nacionales y regionales que se agrupan alrededor de temáticas, en un territorio determinado, para crear sinergias, proyectos colaborativos e innovadores, impulsar su crecimiento y competitividad, así como para generar empleos de calidad. Cada polo desarrolla su visión, su estrategia, concreta asociaciones, crea proyectos colaborativos, promueve la innovación, la formación de capital humano, la propiedad industrial, así como su financiamiento y desarrollo.

Para el Estado es más eficiente un trabajo enfocado en NODOS, porque facilita la ayuda financiera para proyectos de investigación e innovación, la construcción de infraestructura y promueve esquemas locales que generan desarrollo regional. Para el éxito de los polos es esencial la articulación del capital humano especializado, creando nuevas profesiones, licenciaturas y tecnologías que impulsan la formación para el trabajo relevante a dicho NODO, requiriéndose un trabajo muy estrecho con las Instituciones de Educación Superior, para crear la articulación con el desarrollo regional, que genere una intelectualidad afincada en el lugar de origen de los NODOS. Estos pueden ser desarrollados impulsando sistemas productivos alrededor de grandes industrias, o agrupaciones de pequeñas y medianas empresas, o replicando distritos industriales, tecnológicos o agroindustriales. En polos con alto contenido tecnológico, se busca además identificar asociaciones con otros países e inversionistas.

En un rápido recorrido por Colombia, se identifican potenciales e incipientes NODOS centrados en la especialización económica, tales como el cultivo de pimienta en Putumayo, aguacate en Antioquia y Caldas, marañón en Caquetá, guayaba en Santander, forestal en diferentes zonas, petroquímico alrededor de Ecopetrol en Reficar, industrial en Barranquilla y Cartagena, cultivos masivos industriales de maíz y sorgo en la altillanura, el turístico de Parques Nacionales, cine y televisión en Bogotá, etc. Se trata no solo de identificar e impulsar los actuales, sino de que las regiones imaginen nuevos NODOS DE DESARROLLO. Si cada departamento impulsara al menos tres e incubara dos nuevos, tendríamos más de 150 en Colombia. La realización de este sueño requiere de apuestas territoriales, que combinen unas intervenciones sociales, económicas, ambientales y apoyo público. NODOS DE DESARROLLO que sean habilitadores regionales y que permitan que los actuales y futuros se desarrollen. Pero es necesario impulsar el liderazgo, el extensionismo tecnológico, las industrias y un SENA repotenciado entre otras iniciativas, pero por una Colombia más equitativa, vale la pena.

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