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¿Réquiem por el gobierno corporativo de las instituciones estatales?

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Carlos Gustavo Cano Sanz
20 de mayo de 2026 - 05:10 a. m.
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Un principio ético y primigenio de todo buen gobierno corporativo en las empresas de cualquier índole -estatales, mixtas y privadas, de familia y sin ánimo de lucro- yace en la rigurosa práctica y el reconocimiento de que los miembros de sus consejos o juntas directivas, una vez posesionados en sus cargos, no deben responder a los intereses particulares de los grupos o individuos que los nominaron, sino única y exclusivamente a los de las entidades a las que en adelante servirán, dentro del marco de sus estatutos, protocolos y estrategias adoptadas por consenso, y de la misión y visión que las rigen. Es su obligación constitucional, legal o fiduciaria, según sea el caso.

En el de las empresas estatales y aquellas con participación mayoritaria del Estado, así como en todas las democracias genuinas, su punto de partida esencial tiene que ser la separación de poderes y la rigurosa independencia de los pesos y sobrepesos del Ejecutivo y los gerentes, así como de las auditorías internas y externas, evaluación de inversiones, revisorías fiscales, y los mecanismos de selección del talento humano. Tal línea de conducta se aplica por igual al universo de las organizaciones privadas de todas las naturalezas.

En particular, quienes integren sus respectivas juntas en virtud de las normas vigentes son responsables de forma individual del estricto cumplimiento de sus deberes fiduciarios que son de orden legal, so pena de ser objeto de sanciones pecuniarias, inclusive de tipo penal.

Recientemente, en buena hora el Centro de Estudios Sobre Gobierno Corporativo de la Universidad de los Andes y su grupo de mejores prácticas de gobierno de empresas estatales conformado por una veintena de colegas profesores, investigadores y empresarios, del cual me honra hacer parte, presentó su primer libro blanco de varios que vienen sobre tan crucial tema en los tiempos que corren.

Durante el lanzamiento de la publicación participamos varios panelistas. De mi lado, me concentré en el ejemplo emblemático de clase mundial del Banco de la República, y en las buenas y malas experiencias del grupo Ecopetrol, a cuyas juntas directivas tuve el privilegio de pertenecer. Durante 12 años en el Banco y seis en la petrolera.

En Ecopetrol, tras más de dos décadas de la juiciosa y persistente edificación de un gobierno corporativo probadamente sólido, respetado sin excepción por los jefes de Estado durante ese lapso, semejante logro fue súbitamente destruido tras el rompimiento de su gobernanza y la violación impune de sus estatutos a través de irregulares y sucesivas asambleas extraordinarias orientadas a borrar de un tajo el papel de su junta a fin de acomodar su composición y decisiones a la personal medida del actual primer mandatario. Es decir, si el traje no me sirve, pues cambio de sastre. El objetivo es la sepultura del activo más valioso de todos los colombianos y sustento fundamental de las finanzas públicas.

Idéntica intención le asiste a ese señor con la autoridad monetaria, por fortuna salvaguardada gracias a su independencia consagrada en la carta magna de 1991. Y con las altas cortes, baluarte esencial de nuestra civilidad.

La suerte de tales valores y principios inalienables de la democracia liberal, las libertades y el funcionamiento competitivo del aparato productivo nacional, se definirá en las elecciones que se avecinan. Hay que votar bien. Es la responsabilidad suprema de los ciudadanos.

*Exdirector del Banco de la República y Ecopetrol y exministro de Agricultura.

Carlos Gustavo Cano Sanz

Por Carlos Gustavo Cano Sanz

Economista de la Universidad de los Andes; con maestría de la Universidad de Lancaster; posgrado en Gobierno, Negocios y Economía Internacional en la Universidad de Harvard. Fue ministro de Agricultura, director del Banco de la República y director de Ecopetrol. Actualmente es profesor de la Universidad de los Andes.
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PEDRO CASTIBLANCO REYES(85266)Hace 3 horas
tantos auto elogios a la camarilla de la junta de ecopetrol y banco de la res publica, que lograron en su momento hacerse a fortunas incalculables, elaborando, trabajando y liderando todo en funcion de la banca privada, tan lindos ellos.
Mario Giraldo(196)Hace 5 horas
La experiencia de Cano viene de los días en que cambiaron la constitución para entregarle al sector privado toda la infraestructura eléctrica del país, así como la de las carreteras. Los días en que se inventaron las concesiones viales que llenaron al país de peajes y hace costosísimo transportar carga hasta los puertos.... ese es el legado de este Sr. y sus muchachos
Mario Giraldo(196)Hace 5 horas
A Cano le toco el desfalco del grupo gran colombiano, donde todos los bancos privados se declararon en quiebra y al gobierno le toco entrar a reponer la plata de los ahorradores, también le toco la bonanza petrolera de principios del dos mil, donde vendiendo petróleo a precios record, el país llego a ser de los mas desiguales del mundo y con los peores salarios mínimos de Latinoamérica.
enriqueparra1978(84821)Hace 6 horas
El Señor Cano defiende hoy el gobierno corporativo, no habla de las estafas de Bancos quebrados, fiduciarias incumplidas, afectaciones al patrimonio público en el sector rural, posiciones políticas del banco de la republica, robo de combustible en guacharacas por paramilitares para financiar la guerra. No puede decir nada: fue Presidente de la Caja Agraria 6 años. Ministro de agricultura de Alvaro Uribe. Codirector del Banco de la República de Uribe, Miembro de la Junta Directiva Ecopetrol.
Jordim(6498)Hace 7 horas
Este señor le mamó 18 años a la teta del estado
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