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¿Un nuevo amanecer en Colombia?

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Carlos Gustavo Cano Sanz
11 de marzo de 2026 - 05:07 a. m.
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Un paso de cara a la restauración de la confianza en nuestro propio destino como Nación, lo dimos los colombianos en las elecciones que acaban de celebrarse.

De un lado, en la nueva composición tanto de la Cámara como del Senado, se halla plasmada en no pocos movimientos una renovación con el más sobresaliente talento humano joven, comprometido con el servicio público transparente y de talante genuinamente patriótico.

El liderazgo en esta materia lo ha exhibido con excelencia indisputada el Centro Democrático, el partido más coherente en el ejercicio de la oposición, bajo la conducción de su inspirador y fundador, el expresidente Álvaro Uribe.

Y del otro lado, la concreción exitosa de la anhelada unidad nacional materializada en la Gran Consulta por Colombia, de la cual salió triunfante Paloma Valencia, sin duda la opción óptima para ganar la jefatura del Estado y sepultar el totalitarismo autocrático en boga y la inseguridad en campos y ciudades, que ha regresado con particular fiereza y barbarie al amparo del actual gobierno.

Claro que los resultados, que ahora están a la vista, habrían podido ser muy superiores en favor de la oposición de no haber mediado los tozudos hechos y realidades que la opinión bien conoce, comenzando por vastos territorios controlados por violentos de todos los tonos y matices afectos al gobernante de turno, bajo cuyo control directo transcurrió allí este certamen electoral. Y, obviamente, la grotesca compra de votos, al estilo de lo sucedido en la Guajira y otros departamentos caribeños y de la Orinoquia.

A ello se suma la campaña sistemática del propio Petro por desacreditar y colocar en tela de juicio a la Registraduría del Estado Civil, señalando irresponsablemente la preparación deliberada de un fraude que, como los ya suficientemente documentados, lejos de emanar de allí, han sido cocinados por quienes actualmente detentan el poder mediante la ostensible y comprobada violación de los topes de financiación de su propia campaña presidencial. Y, además, lo que significa otra prueba incontrovertible del ilícito, mediante la flagrante ampliación de la burocracia inútil y las romerías de contratos de prestación de servicios sin el lleno de los requisitos ni justificación alguna, a cambio de favores políticos previos a los comicios. Una fuente fundamental del desbarajuste de las finanzas públicas y de la persistencia de la inflación. Al fin y al cabo, el ladrón juzga por su condición.

Una vez instalado el renovado Congreso y la nueva administración posesionada, el primer cometido de fondo, aparte de los atrás mencionados, tendrá que ser la reafirmación de la democracia liberal y las libertades, comenzando por la de prensa y expresión, y la de la iniciativa privada y el emprendimiento como motores del crecimiento y la generación de empleo formal. La separación de poderes, incluyendo por supuesto el respeto por la independencia del banco central y el rescate de la Regla Fiscal, impunemente violada por el Ejecutivo; y la autonomía de sus frenos y contrapesos, empezando por el mismo Congreso. La reconstitución del infamemente destruido sistema de salud. Y la reducción del paquidérmico tamaño del Estado a fin de ir tapando el agujero negro de la economía, proveniente de la abismal brecha entre el improvidente gasto estatal y los ingresos.

Si fuere así, y solo así, nos habremos ganado un nuevo amanecer para Colombia.

*Codirector del Banco de la República y Ecopetrol y exministro de Agricultura.

Carlos Gustavo Cano Sanz

Por Carlos Gustavo Cano Sanz

Economista de la Universidad de los Andes; con maestría de la Universidad de Lancaster; posgrado en Gobierno, Negocios y Economía Internacional en la Universidad de Harvard. Fue ministro de Agricultura, director del Banco de la República y director de Ecopetrol. Actualmente es profesor de la Universidad de los Andes.
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bernardo cifuentes garcia(19305)13 de marzo de 2026 - 05:03 p. m.
El candidato Iván Cepeda dijo que a partir del 7 de Agosto se acabarán 204 años de corrupción. Difícil creerle. Lo más probable es que el 7 de Agosto de 2030 llevaremos 208 años de corrupción. Hasta cuándo nos tendremos que aguantar a Ricardo Roa en Ecopetrol?.
Ulises20(10892)12 de marzo de 2026 - 09:40 p. m.
Pobres sus alumnos de la prestigiosa Universidad de los Andes: aprenderán de sesgos, de ceguera y sordera selectivas y de cómo tragar entero. Los más avisados, aprenderán que no se trata de estudiar mucho y en U. prestigiosas, se trata de aprender a desaprender y diferenciar el oro de la escoria.
Norma Enríquez(12580)12 de marzo de 2026 - 08:31 p. m.
Los millones para la compra de votos provenían de sujetos prístinos, del Centro demoniaco liderado por el prócer Matarife el 6.402.!!!!!!!!!! aglutinados en la novedosa propuesta: vote ahora y le pagamos después.
William Alvarez(41808)12 de marzo de 2026 - 06:13 p. m.
Nunca antes la reafirmación del liberalismo fue un hecho. Y lo más curioso: con un novato, exguerrillero, incumplido, ebrio y loco. Muchos no captan que Petro, por ser así, fue el único capaz de enfrentar al nefasto régimen feudalconservador. Solo falta matricularnos definitivamente en la Alternancia DerechaIzquierda en la gobernanza y participación ciudadana votando por Cepeda; es decir por las minorías étnicas-obreros-campesinos-mujeres y obviamente por la libertad empresarial en justa lid.
Daniel Lozano Flórez(5kp8b)12 de marzo de 2026 - 12:49 p. m.
A propósito del negacionismo del Dr. Cano, El Espectador dice hoy lo siguiente: "Lanzan alertas sobre los escrutinios y se agita la composición del Congreso. Desde varios partidos han señalado que supuestamente existen “fallas sistemáticas” en el conteo de votos, lo que podría alterar la organización del Legislativo. Tanto la Registraduría como la Procuraduría insisten en la transparencia del proceso. Se mantienen las verificaciones". No hay peor ciego que aquel que no quiere ver !!!
  • Ulises20(10892)12 de marzo de 2026 - 09:42 p. m.
    Hay un ciego peor: el que ve y conoce lo que ve, sus causas y autores y miente en público y por escrito.
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