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6 Apr 2022 - 5:00 a. m.

Cartas sobre el editorial a propósito de la libertad de cultos en el Ejército

Sobre el editorial a propósito de la libertad de cultos en el Ejército (I)

Soy militar pero no del Ejército y he visto en diferentes unidades militares que los no católicos hacen su culto sin problema. Incluso en sus conversaciones dicen “yo soy de credo X”.

Las personas que dicen no creer en Dios hacen ejercicio físico u otras actividades cuando se realiza una misa, y esta no es todos los días. Esas actividades de mover cosas o hacer aseo son pan de todos los días haya o no haya misa. Esa actividad que, según el editorial del 2 de abril, mandaron a hacer a los muchachos que dijeron no ser católicos, se hace todos los días, varias veces al día, independientemente de si hay misa.

Miguel L. Mora P.

La libertad de cultos en el Ejército (II)

Dios Cristo les continué bendiciendo, guiando e iluminando a todo el equipo periodístico de El Espectador. La presente es para compartirles que Dios Cristo ha colocado una iglesia cristiana para la visión de la Fuerza Pública, que está enfocada en prestar la asistencia pastoral y orientación espiritual a los miembros de la Fuerza Pública y sus familias que lo soliciten. Llevamos 20 años buscando que a los cristianos no-católicos se les respete su derecho de recibir la asistencia pastoral y orientación, pero ha sido imposible que se les dé ese espacio a pesar de haber tanta normatividad de libertad de religión y culto. También a pesar de la cantidad de testimonios que tenemos de la vulneración de este derecho dentro de la Fuerza Pública. Es preocupante que no se hayan tomado acciones concretas por parte de las autoridades competentes y del mismo gobierno.

Pastor Víctor Ordoñez

Representante legal de la Iglesia Cristiana de la Fuerza Pública

La libertad de cultos en el Ejército (III)

Hay algo más de fondo y es el favorecimiento del Estado a una religión, la católica. En las instalaciones estatales hay curas, capellanes, construcciones y templos: personal e instalaciones en las que hay que invertir dinero de nuestros impuestos, amén de salarios y tiempo para las misas. No debería ser así. Ninguna religión debe practicarse en tiempo e instalaciones del Estado. ¿Luego el domingo no es día dedicado al Señor? Háganlo en sus días de descanso y no con nuestros impuestos.

Mario Flórez

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