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Funcionarios diplomáticos o cómo hacer quedar mal al país

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23 de marzo de 2023 - 05:05 a. m.
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Los funcionarios diplomáticos, en teoría, tienen una función muy importante en el mundo moderno: actuar como representantes del Estado emisor (del cual provienen) en el Estado receptor. Son, pues, los encargados de mantener relaciones de transparencia y cooperación entre los Estados, así como los que llevan la enorme carga de ser la viva imagen de su Estado natal, por lo que, en condiciones normales, debe pensarse que estos funcionarios son elegidos cuidadosamente y solo aquellos que se guíen por los principios y valores que se quieren proyectar en el mundo internacional serán designados en las respectivas misiones diplomáticas.

Sin embargo, no parece ser el caso de Colombia. El presidente Gustavo Petro entre sus nombramientos ha incluido nombres muy cuestionables y que, en lugar de representar de manera positiva a Colombia de cara al ámbito internacional, surgen como agentes representativos de muchos cuestionamientos, pues no parece tener mucho sentido designar para tan importante cargo a funcionarios investigados por cometer infracciones a la ley. Por mencionar algunos ejemplos, Armando Benedetti, embajador de Colombia en Venezuela, ha estado bajo el escrutinio de las autoridades por su presunta participación en delitos como corrupción, enriquecimiento ilícito, etc. También tenemos a Temístocles Ortega, designado embajador de Colombia en territorio chileno, quien también se encuentra investigado por corrupción, y quizás el que peor repercute en nuestra historia, pues trae recuerdos de los pasados oscuros que por tanto tiempo el país ha intentado olvidar, es León Fredy Muñoz, embajador de Nicaragua, quien ha sido acusado de tráfico de drogas.

Este tipo de designaciones dejan serias dudas acerca de la manera en que se selecciona a estos funcionarios, pues, lejos de proyectar principios positivos de cara a las relaciones internacionales, lo que logran es generar muchas dudas acerca de cómo se maneja la política en Colombia, y si realmente es un Estado que busca progresar y cooperar en el ámbito internacional, designando a personas íntegras y aptas para desarrollar las relaciones internacionales o si continuamos siendo un Estado donde aquel que le deben favores o mostró su ferviente apoyo al presidente actual es recompensado con tan importante tarea.

Andrés Jacobo Llano, estudiante de la Universidad EAFIT

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