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La Mojana: una historia de transformación y destrucción creativa

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16 de septiembre de 2024 - 05:00 a. m.
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La idea de transformar la región de La Mojana en un territorio libre de inundaciones, para implementar un modelo de uso del suelo alrededor de la ganadería y la agroindustria, requería de obras especiales para el manejo del río Cauca mediante diques y jarillones que evitaran los desbordes periódicos. La Mojana, una planicie inundable que comparten tanto el río Cauca como el río San Jorge antes de su desembocadura en el río Magdalena, la conforman un sistema de humedales, ciénagas y caños alimentados por los desbordes del río con procesos sociales y culturales de comunidades de agricultores, pescadores y centros poblados alrededor del agua. La implementación de las obras de “control” del río Cauca, obras correctivas realizadas por el Estado, generó el efecto contrario a lo esperado y las inundaciones se volvieron recurrentes y de mayor extensión, con una mayor permanencia en el tiempo del estado de emergencia, afectando a un mayor número de comunidades.

El geógrafo e historiador inglés, David Harvey, utilizó el término “Destrucción Creativa del Territorio” (DCT) para hacer referencia a las actividades humanas realizadas sobre el medio físico en un territorio, que terminan con efectos contrarios a los deseados: con la destrucción, no solo de los atributos naturales, sino de las relaciones sociales, de las formas territoriales y culturales de las comunidades.

Este proceso de territorialización de la región de La Mojana se comenzó a implementar en la segunda mitad del siglo pasado, con la llegada de la ganadería, incluyendo la de búfalos, y la llegada de migrantes atraídos por las nuevas expectativas de las obras, lo que llevó a la destrucción lenta de los humedales, ciénagas y caños, a la pérdida de las áreas de pesca, de cultivos, de las áreas de amortiguación de las inundaciones y, lo más grave, a la pérdida de derechos colectivos y a la destrucción de las formas sociales comunitarias alrededor del agua.

¡¿Qué hacer y quién lo va a hacer?! Ante esta nueva realidad generada por el modelo territorial, no queda sino la alternativa de la acción colectiva para la adaptación comunitaria con la participación de los entes territoriales, incluyendo las universidades locales, con la tutoría del Estado; con planes de recuperación de las formas territoriales alrededor del agua, adaptándonos a la variabilidad climática. Para mantener la dinámica de desbordes del río Cauca y su conectividad con la planicie y el río San Jorge, está la propuesta de definir una zona de desbordes, con uso restringido del suelo, y delimitar una zona de divagación del río, libre de los obstáculos laterales impuestos por el hombre. El nuevo reordenamiento de La Mojana alrededor del agua revive la belleza, la esperanza de las comunidades, y el fluir del río y el fortalecimiento del turismo, y demanda del esfuerzo de todos los agentes privados, incluyendo a Hidroituango, que tiene un compromiso con el río Cauca.

Édgar Forero

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Hernan(20740)17 de septiembre de 2024 - 03:36 a. m.
Excelente diagnóstico de la situación de La Mojana, a ver si le apuntamos a decisiones inteligentes basadas en la naturaleza.
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