El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Petro salta al vacío en China

Cartas de los lectores

09 de mayo de 2025 - 12:14 a. m.

PUBLICIDAD

Ay, pelaito, me tienen aquí con el alma en vilo, como gallina en corral ajeno, viendo cómo el presidente Petro, con esa terquedad que se manda, se apresta a hacer una visita a China que, a mi humilde parecer, es como irse a meter en la boca del lobo, o peor aún, en la del dragón, que dicen que escupe fuego y no precisamente de amor patrio.

Verán ustedes que, en este mundo revuelto, donde los gringos y los chinos se miran de reojo como perros de distintas razas en un parque, Petro, con esa idea fija de la Franja y la Ruta, y no sé qué de la Ruta de la Seda, se va a meter en un embrollo de padre y señor mío. Y no es que uno sea pesimista, ¡Dios me libre!, pero es que la cosa pinta fea, caballero.

Imagínense ustedes que Colombia, tierra de flores y café, depende, como el agua del río Magdalena, del mercado gringo. Allá mandamos nuestras rosas, que perfuman los floreros de las abuelas en Iowa y los corazones de los San Valentines; y, por supuesto, nuestro café, que les quita el sueño a los banqueros de Wall Street. Y ahora, con esta vaina, Petro se va a jugar todo eso a una sola carta, como si fuera un tahúr de mala muerte.

Los gringos, que no son mancos, ya le han advertido a Petro que no se meta en camisa de once varas. Y no es para menos, muchacho, que si se ponen bravos, nos cierran el grifo y nos quedamos sin rosas ni café, como un pueblo sin fiesta. Y ahí sí, ¡a llorar pa’l monte! Ya se nos olvidó el susto global que nos metió Trump con sus aranceles.

Y no me vengan con que los chinos nos van a salvar, que eso es como creer en los cuentos de la abuela. Los chinos, que son muy listos, nos van a endulzar el oído con promesas, pero, al final, nos van a dejar endeudados y amarrados a su voluntad, como un burro a la noria.

Y los exportadores, que son los que saben del tema, están que se jalan los pelos. Van a llevar del bulto. Que si los gringos nos ponen aranceles, nos quedamos sin mercado y sin futuro. Y que los chinos no nos van a comprar ni la mitad de lo que les vendemos a los gringos. Tenaz.

Read more!

Así que, yo no sé ustedes, pero yo veo esta visita de Petro a China como un suicidio económico, como un salto al vacío sin paracaídas. Y espero, con el alma en un hilo, que el presidente recapacite y no nos lleve a todos al despeñadero. Porque si no, nos vamos a acordar de él como nos acordamos de los malos amores: con dolor y amargura.

Gerardo José Salcedo Herrera

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

No ad for you
Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.