El olvido de una sustancial diferencia
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Respecto a la carta del lector Fernando Brito Ruiz titulada “Todos somos sospechosos”, es mi deber recordarle al prestigioso jurista que olvidó la diferencia sustancial entre inteligencia (carácter preventivo) e investigación criminal (carácter reactivo), razón por la cual exagera en su planteamiento. No debemos molestarnos porque las autoridades efectúen esporádicamente verificaciones, pues son necesarias y convenientes para contribuir al buen mantenimiento de la seguridad ciudadana, así en ocasiones nos incomoden. De ahí a suponer que por dichos procedimientos se va a la corrupción es un exabrupto de marca mayor.
Carlos Barragán, Bogotá D.C.
Aviones en tierra
Pasó lo que tenía que pasar: no ocurrió nada de repente para que los aviones de Viva Air se quedaran en tierra. “Estamos en crisis financiera”, fue la razón invocada por los directivos. Pero el Gobierno tiene que ver mucho en esta debacle. Es evidente que le faltó rigor y diligencia para estudiar la fusión de Viva Air con Avianca, que fue solicitada en agosto de 2022, pues la verdad no sabemos a qué ley le echó mano la Aeronáutica Civil para negar en noviembre pasado la solicitud de integración. Se alegó que podría ser un estorbo para la libre competencia y que daba espacio a escenarios monopólicos.
Pero como lo de este gobierno es ensayo y error, en enero de 2023 la Aerocivil manifestó que se invocó una ley errada para negar la solicitud y retomó el caso a la luz de la Ley 1340 del 2009 (normas en materia de protección de la competencia). Y me atrevo a decir que el Gobierno tiene su responsabilidad, pues en palabras del señor Lalinde, presidente de Viva Air, la Aeronáutica Civil conocía, por los informes financieros periódicos que recibían, que la empresa era inviable y solo la salvaría la integración con Avianca y, a pesar de ello, han transcurrido siete meses sin que se emita un fallo definitivo, permitiendo que la fusión siga en el limbo. ¿Negligencia, arrogancia, desidia?
En todo caso, mal, muy mal que la aerolínea no informara con tiempo a la ciudadanía de que sus vuelos no saldrían, pero lo más perverso y reprochable fue continuar vendiendo tiquetes.
Hernán Salazar Hurtado, Armenia
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