Sobre dos editoriales
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Su editorial del 23 de abril manifiesta que es innegable el carácter eminentemente electoral de la Consulta. Su editorial del 1 de mayo destaca la inocuidad de la Consulta para resolver los aspectos estructurales del empleo en Colombia. Sigue entonces afirmar que la Consulta no es nada distinta que un pretexto para agitar las masas en beneficio de las aspiraciones políticas del gobierno, financiadas descaradamente por el presupuesto nacional y ambientadas abusiva y prematuramente antes de su aprobación por el Senado.
La Consulta no está bien intencionada ni concebida como un mecanismo real de solución de los problemas del empleo. Está acompañada también de amenazas del Ejecutivo hacia los estamentos institucionales que osen oponerse a su realización.
El Senado tiene la potestad de aprobar o negar la Consulta. Debería negarla y cerrarle el paso a las abusivas aspiraciones electorales del gobierno, que pretende competir de manera ventajosa con miras a los comicios del 2026.
Germán Obando Espitia
La Magia del “Importaculismo”: Aprendiendo a Respirar y Vivir el Ahora
A lo largo de mis años de experiencia con la meditación, he llegado a una conclusión que, aunque parece simple, es de una importancia inmensa: lo que necesitamos para sanar el cuerpo y alma está más cerca de lo que imaginamos. Lo descubrimos tarde, pero es algo con lo que nacemos: el importaculismo.
Sí, leíste bien. El importaculismo es la capacidad de dejarlo todo atrás, aunque sea solo por un momento, y simplemente respirar. Olvídate del qué dirán, de las expectativas ajenas. Lo único que importa en ese instante es cerrar los ojos, inhalar profundamente y sentir el presente.
En nuestra sociedad, hemos caído en la trampa de hacer de todo un condicionamiento. Las generaciones se han visto obligadas a preocuparse por todo, a estar siempre en movimiento, a satisfacer interminables demandas. Hemos olvidado el poder de hacer nada, de detenernos y sentirnos, simplemente, humanos. En medio del caos del día a día, es vital recordarnos que somos seres que habitan un vasto universo, y que está bien dejar de lado las preocupaciones por un momento. A veces, la paz no está en la acción constante, sino en el acto de hacer nada, de parar, de respirar.
Así que, relájate. Da un paso a la vez. Eres grande, un triunfador, un océano de conocimiento, éxito y abundancia. No hace falta correr ni apresurarse, porque lo que está destinado a ti fluirá con cada paso, lento, tranquilo y seguro que des. Todo llega a su debido tiempo.
Respira, siente y piensa: ¿Es necesario seguir corriendo sin parar? Tal vez lo que más necesitamos es simplemente detenernos un momento y dejar que la vida fluya.
Félix Cardoso Castañeda
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