Sobre una columna
Como persona negra me causa conflicto que, cada vez que uno de nosotros muestra una postura o de alguna manera se desvíe del pensamiento progresista, se le tilde de adoctrinado, de traidor o, en el peor de los casos, de un esclavo de un sistema conservador. Cuando salieron las imágenes de Yerry Mina y Álvaro Uribe muchos criticaron cosas como que “estos negros son sumisos y se dejan dominar de la clase blanca privilegiada”. Este reproche implica que las personas negras no tenemos derecho a un libre pensamiento. ¿Todos tenemos que ser progresistas por ser negros? Estoy seguro que el objetivo de nuestros antepasados cuando lucharon por nuestra liberación fue llegar al punto en que nos integremos a unas sociedades diversas en pensamiento y etnias. Mi postura política dista mucho del uribismo, pero no por eso señalaré a las personas negras que se sientan afín con él por su color de piel. El debate debería ser con ideologías y no incluir su raza. Una persona racionalizada debería tener la libertad de ser y creer en lo que quiere. No debemos ser tratados como individuos que deben ser obligados a tener el doble de responsabilidad social que el resto. Somos personas reales con opiniones distintas y diversas entre sí.
Cristian Segura
Sobre un editorial
A propósito del editorial del 13 de agosto, vale la pena resaltar algunos datos que se omiten. El lamentable homicidio de Jaime Garzón es uno de los casos que la justicia ha logrado esclarecer en mayor medida a través de diferentes decisiones judiciales. En efecto, la justicia emitió una condena contra Carlos Castaño por ordenar el homicidio. Más recientemente, se condenó a José Miguel Narváez por instigar a Castaño a cometerlo. En el marco de la Ley de Justicia y Paz, se acusó a “Don Berna”, quien confesó, como comandante de la banda “La Terraza”, haber transmitido la orden de asesinar a Garzón. Además, hace varios años se acusó al Coronel Jorge Eliécer Plazas por participar en el homicidio, debido a las actividades ilegales de inteligencia que realizó sobre Jaime Garzón, aunque su proceso quedó suspendido por su intención de acceder a la JEP. Hace un par de años, la Fiscalía emitió una decisión que aclaraba quiénes fueron los autores materiales del crimen y su rol en el homicidio; todos ellos eran miembros de la banda “La Terraza”, pero como fueron asesinados, la investigación contra ellos no pudo continuar por razones procesales. Por supuesto, faltan individuos por identificar y está pendiente aclarar lo relativo a la inicial desviación del proceso. Lo único que se requiere es la voluntad de la Fiscalía para continuar en ese camino.
Iván Lombana
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