Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

Un país a la deriva: urge liderazgo y consenso

Cartas de los lectores

16 de mayo de 2025 - 12:00 a. m.

Nuestro país se encuentra inmerso en una dinámica preocupante, marcada por la fragmentación y la búsqueda individual de intereses, evocando aquel juego infantil de la cuerda en el que la falta de coordinación inevitablemente nos llevaba a la caída colectiva.

PUBLICIDAD

Ante cada nuevo acontecimiento, la polarización se exacerba. Unos claman fraude y convocan a la protesta, mientras otros celebran victorias parciales, incluso jactándose de derrotas ajenas. En medio de este ruido ensordecedor, la realidad es que el país continúa su deriva, con una dirección gubernamental que parece navegar sin un rumbo fijo.

Es imperativo un liderazgo firme y una mesura reflexiva. La polarización ya nos ha distraído demasiado de los problemas fundamentales. Si el objetivo primordial es alcanzar una mayor justicia social, el camino no puede ser la incitación al desbordamiento en las calles. En este contexto, se echa de menos una actitud conciliadora y pragmática, similar a la que en su momento demostró Pizarro.

Si bien es innegable que el poder reside en el pueblo, el gobierno debe trascender la retórica y reconocer la urgencia de implementar cambios profundos y estructurales. El populismo, aunque atractivo en su promesa de beneficios fáciles, tiene límites. Paralelamente, se requiere establecer condiciones laborales justas para los trabajadores de las nuevas economías digitales, garantizando sus derechos sin menoscabo.

La necesidad de transformación es evidente. En este sentido, las reformas laborales deben ser fruto del consenso y la deliberación en el Congreso. Asimismo, es crucial revisar aquellos beneficios desproporcionados que favorecen a una minoría. No obstante, es fundamental insistir en que estos cambios no pueden justificar un gasto público desmedido, especialmente en un momento de fragilidad económica nacional.

Este es también un llamado a recuperar las buenas formas, a priorizar el respeto y los principios éticos. El diálogo debe ser la herramienta principal, permitiendo que todas las voces sean escuchadas con atención, sin importar su origen o aparente excentricidad.

Read more!

Solo a través de un liderazgo responsable, un diálogo constructivo y la búsqueda de consensos amplios, podremos dejar atrás esta dinámica de confrontación y avanzar hacia la construcción de un país más justo, equitativo y con un futuro de prosperidad compartida. La cuerda de nuestro destino colectivo nos exige ahora trabajar juntos, no para derribarnos, sino para impulsarnos hacia adelante.

Gerardo Salcedo Herrera

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.