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Comulgar con ruedas de molino
Es notoria la ligereza de algunos comentaristas al referirse al cacareado acuerdo sobre lo fundamental, consigna que agitaba el desaparecido político conservador Álvaro Gómez Hurtado, sin especificar cuáles eran las bases de ese acuerdo, bandera que ahora recoge el precandidato del llamado Pacto Histórico Gustavo Petro. Viniendo de Gómez Hurtado, es de suponer que estos principios fundamentales eran la familia, la propiedad privada y la religión, que venían prevaleciendo desde la Constitución de 1886 y fueron refrendados por la Constitución de 1991, uno de cuyos gestores fue precisamente Gómez, que consiste en el más acendrado gatopardismo: cambiarlo todo para que todo siga igual. Valiéndose de la exaltación del pasado los hombres transforman su historia, decía Marx, solo que en circunstancias que responden a otras exigencias. En aras de mayor claridad y respeto por sus seguidores y simpatizantes de alguna prestancia intelectual, el precandidato Petro debiera ser más explícito en relación al contenido de la vieja consigna de acuerdo con la orientación que él quiere dar a su movimiento, que por algunas de sus propuestas, como la adquisición compulsiva de tierras improductivas y la implementación de un régimen tributario progresivo, parece que se distanciara del continuismo implícito en la regla del acuerdo de lo fundamental alvarista. A menos que Petro quisiera hacernos comulgar con ruedas de molino a la manera del muy católico Álvaro Gómez.
Hernando Pareja.
Costo de los servicios públicos
Como se sabe, la inflación es el impuesto de los pobres, lo cual parece que a las autoridades no les importa. Por eso sorprende que el incremento en el valor de los servicios públicos en el año 2021 esté por encima del IPC (índice de precios al consumidor), como lo muestro a continuación: en la factura de diciembre de 2020 que recibí de ENEL, el valor del kilovatio hora (kWh) pagado fue de $643,34, incluyendo $107,23 de un aporte del 20 % para subsidiar los estratos inferiores. En la factura de diciembre de 2021, el valor del kWh pagado fue de $733,16, incluyendo $122,20 del aporte del 20 %. Como se aprecia, el incremento en el año 2021 del costo de la energía fue prácticamente de un 14 %, valor muy superior al de la inflación del año 2021. En el servicio público del acueducto el incremento fue superior al 6,1 % anual. La tarifa actual del kWh, que debería incrementarse para los consumos altos, estimula el desperdicio de la energía. Es claro que el manejo por estratos de la tarifa crea ineficiencias.
Diego López Arango
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