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Barranquilla, la más codiciada

Catalina Ruiz-Navarro

28 de mayo de 2026 - 12:05 a. m.
“Si de competencia se trata, el pulso lo ganó Cepeda, y eso le puede garantizar ser el más votado el próximo domingo”: Catalina Ruiz-Navarro.
Foto: Agencia AFP
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Las tres campañas presidenciales con más opciones hicieron grandes cierres en Barranquilla, que se ha convertido en la plaza pública más importante para definir estas elecciones, así que estos eventos fueron también un pulso de poder. ¿Cuánta gente hay en Barranquilla que pudo llenar tres eventos en un solo fin de semana? Mucha. El departamento del Atlántico es pequeño y densamente poblado, con un poco más de dos millones de habitantes. También es un punto medio entre los departamentos de Bolívar y Magdalena, por lo que trasladar gente de otras partes del Caribe resulta bastante fácil. A esto se suma que los votos del Caribe representan el 20 % de la elección. En la ciudad hay un pulso entre la Casa Char, que lleva veinte años en el poder y que emplea a más de media ciudad, y el voto por el Pacto Histórico, que ganó en las elecciones pasadas en un claro desafío a los poderes hegemónicos barranquilleros.

Los cierres de campaña arrancaron con el de Paloma Valencia, el viernes, con aproximadamente quince mil personas en la Plaza de la Paz. Fue el cierre más pequeño, con políticos tradicionales en tarima, y promesas como quitarles el SOAT a los motociclistas. A la mañana siguiente, Valencia se tomó un café en vivo con Fajardo, que también estaba en Barranquilla, y el centrista le hizo un desplante público que abonó a la caída en picada de la campaña de la candidata del Centro Democrático. Valencia dejó la Arenosa triste, para cerrar definitivamente en el Movistar Arena de Bogotá.

Luego Abelardo de la Espriella, jugando de local, llevó entre cuarenta y cincuenta mil personas al Malecón, la obra insignia de los Char en la ciudad. De la Espriella subió solo a la tarima en una performática urna antibalas y una camiseta de la Selección Colombia. Dejó a sus aliados políticos, como los Char, en el “VIP”, pues, por supuesto, los espacios para el público estaban estratificados. Al Malecón, tanto buses como muchas personas por iniciativa propia; eso sí, en taxi o en carro, porque hasta allá no llega el transporte público.

Finalmente, Iván Cepeda llenó el par vial de la Carrera 50, ubicado en Barrio Abajo, uno de los barrios populares más tradicionales de la ciudad, y un espacio que se cierra para eventos durante los Carnavales. Allá también llegaron buses, cómo no, y había asociaciones de víctimas, campesinos, juntas de acción comunal, y seguidores del Pacto Histórico, cuyas figuras estaban también en la tarima. Se estima que llegaron ochenta mil personas, y parece probable, pues un largo video que circula en redes sociales muestra cuadras y cuadras de asistentes.

Si de competencia se trata, el pulso lo ganó Cepeda, y eso le puede garantizar ser el más votado el próximo domingo. La pregunta es si eso le alcanza para asegurar su triunfo en la primera vuelta. Si Barranquilla es un indicador de los resultados, y hay una segunda vuelta, el segundo más popular es De La Espriella, que arrasa entre las élites locales, pero habrá que ver si tiene el mismo efecto en todas las clases sociales, o si simplemente está inflado por la pirotecnia, como el tigre de aire que tiene exhibido afuera de su bufete.

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