Publicidad

Grammy, arte y política

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Catalina Ruiz-Navarro
05 de febrero de 2026 - 05:05 a. m.
"Este premio a un artista latino que, con sus declaraciones y letras, ha antagonizado a la ideología MAGA, es un testimonio de que el buen arte siempre es político": Catalina Ruiz-Navarro.
"Este premio a un artista latino que, con sus declaraciones y letras, ha antagonizado a la ideología MAGA, es un testimonio de que el buen arte siempre es político": Catalina Ruiz-Navarro.
Foto: EFE - CHRIS TORRES
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Por primera vez en la historia de los Grammy, el álbum del año se lo gana un trabajo completamente en español. Hasta ahora, la música en español tenía su rancho aparte, los Grammy Latinos, porque llegar a competir con los artistas anglosajones parecía imposible. DeBÍ TiRAR MáS FOToS, de Bad Bunny, es sin dudas el álbum del año y es el mejor trabajo del puertorriqueño, que se conectó con sus raíces musicales para hacer un álbum político, poético y, además, ¡bailable!, y eso traspasó fronteras.

El premio llega una semana antes del debut de Benito en el medio tiempo del Super Bowl y en medio de protestas por los abusos de ICE, la fuerza paramilitar de Trump, en Minneapolis. En lo que va del año, ICE ha matado a varios ciudadanos estadounidenses, entre ellos Renee Good y Alex Pretti, cuyos asesinatos están en video y desde múltiples ángulos, lo que hace más evidentes las mentiras del gobierno. Las redadas de ICE son xenófobas y racistas y se han dedicado a perseguir a personas de origen latino, incluidos niños, como Liam Conejo, de apenas cinco años. El racismo, la xenofobia y la aporofobia son los motores del sentimiento antimigratorio que llevó a Trump al poder y que crece en todo el mundo. Lo que está pasando en EE. UU. ya debería llamarse una crisis humanitaria, y este premio a un artista latino que, con sus declaraciones y letras, ha antagonizado a la ideología MAGA, es un testimonio de que el buen arte siempre es político.

Bad Bunny no fue el único que se opuso a ICE. Billie Eilish señaló al decir que “nadie es ilegal en tierra robada”, y, por si no quedaba claro, también dijo “Fuck ICE”. Otras celebridades hicieron menciones más tibias: Olivia Dean reiteró que es la nieta de un inmigrante; SZA le pidió a la audiencia “no caer en la desesperanza durante estos tiempos aterradores”, y añadió que “no estamos gobernados por el gobierno sino por Dios” (una afirmación problemática en sí misma). Otros, como el matrimonio Bieber, se pusieron un pin que no tenía nada de disruptivo. Benito, por su parte, al aceptar el premio al mejor álbum de música urbana, abrió diciendo “ICE out” y luego se manifestó en contra de la deshumanización de las personas latinas (“no somos salvajes”) y cerró con un cliché que resultó suficientemente eficaz para comunicar lo que quería decir: hay una epidemia de odio y, para combatirla, necesitamos amor. Claro que es más complejo que eso, pero también es cierto que el mejor antídoto contra el fascismo es la construcción de comunidad. Por supuesto, uno de los elementos clave que permiten la construcción de esa comunidad es la música, en este caso, por personas que escuchan esa música sentadas en sillas Rimax, como las de la portada del álbum. Ya con eso Bad Bunny ha hecho bastante.

Pero como van las cosas, quizás necesitaremos más. Cuando los artistas hoy apoyan públicamente una causa política, siempre queda en el aire la pregunta de si la causa los beneficia a ellos o si ellos la benefician. A medida que se vayan acumulando las injusticias de los gobiernos autoritarios y antiderechos en el mundo, se hará más difícil apoyar algo solo de dientes para afuera; la simulación se quiebra cuando los costos suben, y, por ejemplo, Trump ya dijo que piensa demandar a Trevor Noah, el presentador de este año, por una broma leve y hasta boba que hizo en su monólogo. Tener convicción y comunicarlo a través del arte es una de las acciones humanas más poderosas. ¡Por más arte que, en vez de disociarnos, nos conecte con la realidad!

Conoce más

 

Álamo(88990)05 de febrero de 2026 - 09:58 p. m.
¿Si serán los Grammy "la" artística tribuna? Puede ser que haya una lírica "oportuna", como tantas otras en tantos casos; sin embargo, habida cuenta del momento, bien podría tenerse como "oportunismo", como en tantos más casos. La paradoja se vivió en Medellín-Hawai: la canción que invita a reconocer la ciudad, la descuartiza(n). Parece, pues, que no basta "vestirse de seda" ni que por ello, hablando de arte 'comprometido' y política 'brutal', veamos cómo en la oficina oval "la MAGA cede"...
Eduardo Sáenz Rovner(7668)05 de febrero de 2026 - 04:46 p. m.
Y pensar que Gustavo salió con la gorra de Donald después de rendirle cuentas...
  • Mar(60274)06 de febrero de 2026 - 02:58 a. m.
    Eduardo, tampoco le gustaba cuando Petro le cantaba las verdades en la cara a Trump. Entonces, ¿qué quiere?
  • Mario Giraldo(196)05 de febrero de 2026 - 10:59 p. m.
    con una S de mas.... algo le aporto el joven rebelde
Gines de Pasamonte(86371)05 de febrero de 2026 - 12:31 p. m.
En su libro: “La deshumanización del arte y otros ensayos de estética”, José Ortega y Gasset nos dice en el prólogo del mismo que: “Hay que buscar la esencia del arte nuevo para explicar su impopularidad”. En tu columna leemos: “un testimonio de que el buen arte siempre es político”. ¡Plop! No sé hasta qué punto la “música” del señor Benitín o Bad Bunny (conejo malo) sea arte. Para el suscrito, que entre otras he escuchado muy poco de este señor, se trata de RUIDO. ¡Ni más ni menos!
  • Constanza Jaramillo(15576)05 de febrero de 2026 - 02:44 p. m.
    Estás viejito, Pasamontañas, cierto: Se te nota arto...
Tulio Claudio (70717)05 de febrero de 2026 - 12:27 p. m.
2. De manera que el buen arte no siempre es político y el arte político no siempre es buen arte. Por eso "El mejor antídoto contra el fascismo es la construcción de comunidades" democráticas antifascistas, porque el buen arte, aunque sea de Richrd Wagner, no deja de ser buen arte.
Tulio Claudio (70717)05 de febrero de 2026 - 12:16 p. m.
1. No siempre el buen arte es político, ahora, hay obras de arte que aunque muy buenas no por eso dejan de ser políticas y que no obstante ser políticas no dejan de ser obras de arte, por ejemplo de uno y otro lado: la Novena sinfonía de Beethoven, la Sinfonía del Nuevo Mundo, de Antonín Dvorak, Los Girasoles, de Vicent Van Gogh,Guernica, dePicasso, El David, de Miguel Ángel, o la poesía de León de Greiff o de Jorge Luis Borges;
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.