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"Sheinbaum, como suele pasar con las mujeres que rompen techos de cristal, es una mujer blanca hetero-cis, y falta mucho para que ser presidenta sea más un derecho que un privilegio".
"Sheinbaum, como suele pasar con las mujeres que rompen techos de cristal, es una mujer blanca hetero-cis, y falta mucho para que ser presidenta sea más un derecho que un privilegio".
Foto: EFE - José Méndez

Desde la semana pasada, México tiene nueva presidenta. “Soy madre, abuela, científica y mujer de fe. Y a partir de hoy, por voluntad del pueblo de México, la presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos”, dijo Claudia Sheinbaum en el cierre de su discurso de posesión el primero de octubre, el cual fue histórico y emocionante: “Llegan las que pudieron alzar la voz y no lo hicieron. Llegan las que han tenido que callar y luego gritaron a solas. Llegan las indígenas. Llegan nuestras tías que encontraron en su soledad la manera de ser fuertes. A las mujeres anónimas, heroínas anónimas, que desde su hogar, las calles o...

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