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El titiritero

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Cecilia Orozco Tascón
10 de mayo de 2023 - 02:05 a. m.
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Más allá de los papayazos que —como dijo Daniel Samper Pizano— Petro les suele entregar, en bandeja, a sus influyentes enemigos por la inmediatez de sus reacciones, el incendio institucional de los últimos días en Colombia debe examinarse con una perspectiva menos simple que la de una supuesta pelea personal entre el jefe de Estado (elegido por voto popular) y quien funge como fiscal (escogido a dedo). Este, ya en la agonía de su periodo y sin ningún mérito profesional para ocupar el cargo que se ganó en una lotería marcada con su nombre, sacó ventaja de un error garrafal del presidente quien, ensoberbecido por los insultos que le tiran a la cara, pisó la cáscara y subió al ring al individuo, otorgándole una importancia que nunca lograría por sí mismo. La conducta psicótica de Barbosa no solo se explica como la expresión de una mente perdida. Tras él y sus agitadas declaraciones hay un plan trazado por una estructura política que le ha asignado, en tanto sea fiscal, el rol de antagonista de un gobierno que representa lo contrario de quienes le donaron estos cuatro años de figuración.

Cuando Barbosa afirma: “yo no tengo antecedentes criminales. Nadie me ha indultado… si hacemos un debate de decencia, estoy seguro de que yo no pierdo contra Gustavo Petro” (ver), su chabacanería en contra de quien, nos guste o no, representa a Colombia, pues triunfó en las elecciones legítimamente, además de revelar una personalidad carente del respeto institucional que se les exige a los altos funcionarios, descubre el papel que le ha asignado su partido, el de Duque, quien comparte odios con Cabal, Valencia, Holguín y también con un sector viudo de poder representado por Pastrana y sus ultraconservadores. Entre lo que dijo Barbosa y los que le gritan “guerrillero” al mandatario para descalificar su presencia en la Casa de Nariño no existe ninguna distancia.

El lunes pasado, 8 de mayo, dos días después de que Petro aceptara que se equivocó cuando aseguró de manera irreflexiva que era el jefe del fiscal general, y que se comprometía a respetar la independencia judicial, Iván Duque hizo público un pronunciamiento vacío pero que hace daño internacional, de un grupo de expresidentes que se hace llamar IDEA. Lo titularon “Declaración sobre el riesgo constitucional y democrático en Colombia”. Lo firman Iván Duque y Andrés Pastrana, entre otros (ver). Pastrana fue, junto con José María Aznar, de la derecha española, el creador de IDEA que nació hacia 2015 para renovar sus lánguidas figuras en la política exterior y para hacerle oposición a Maduro al que prometieron derrotar. Ocho años después, Maduro sigue ahí y Pastrana más Duque, que se le unió, quedaron con su retahíla que ahora dirigen contra Petro pero no porque crean sinceramente que el colombiano es un “dictador” como lo llama Barbosa: eso no lo cree ni Biden, sino porque aspiran a recuperar el poder ejecutivo que se apalanca en las elecciones del próximo octubre.

Dos píldoras para la memoria: 1. En tiempos de Andrés Pastrana, presidente (1998-2002), Alfonso Gómez Méndez era el fiscal general. Entonces el mandatario intentaba firmar un acuerdo de paz con las FARC y, en ese propósito, trató —como Petro frente a Barbosa— de que la fiscalía levantara unas órdenes de captura. Ante la oposición de Gómez Méndez y sus preguntas inquisidoras pero respetuosas al presidente Pastrana, este se fue en contra de Gómez. Aseguró que “la Constitución y la ley impiden que la Fiscalía realice control ‘político’ a (su) proceso de paz” (ver). No es difícil imaginar que hoy está de parte del “control político” de Barbosa a la “paz total” de Petro. 2. El día en que Duque posesionó a su compañero Francisco Barbosa, muchos se extrañaron con el discurso de este que “terminó con un mensaje más político que jurídico” (ver). La pugnacidad de Duque contra el procurador Fernando Carrillo se reflejaba en el ataque a él por su presunta aspiración presidencial. Barbosa terminó con una extraña invitación para Carillo: “(lo invito a tener) inhabilidad temporal… de nuestros cargos para evitar el afán de iniciar campañas presidenciales precoces en el marco de nuestras funciones” ¡Qué curioso! Lo mismo afirman que trama, ahora, el fiscal. Duque presidente, igual que Pastrana presidente frente a Gómez Méndez, se opuso con rudeza y soberbia similares a las que exhibe su fiscal, a Carrillo. Duque “coronó” a Margarita Cabello tiempo después. No se aguantó las ganas de vengarse y en su acto de posesión agredió al saliente procurador (ver) casi tan groseramente como Barbosa. Hoy Duque rema para el lado contrario: la institucionalidad reposa en su amigo el fiscal y no en el presidente de la República. Moral corrediza.

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Jaime(64690)13 de mayo de 2023 - 09:22 a. m.
Barbosa es menos peligroso que NHM pero es más rastrero. Bueno, tampoco es que se lleven mucha distancia.
Hector(31467)11 de mayo de 2023 - 11:30 p. m.
Gracias Cecilia...
Hector(31467)11 de mayo de 2023 - 11:28 p. m.
Ese fiscalillo es todo un gamincillo. Me causa mucha risa cuando se despeluca ese remedo de calva que tiene, se sale de los calzones y se le quiebra la vocecita camorrera, insultando y pataleando como cualquier culicagado malcriado. Pobre desfachatez la de este pobre sujeto ignorante. Que degeneración esta Fiscalía.
luis(49812)10 de mayo de 2023 - 10:52 p. m.
Una campaña de desprestigio preparada contra Petro los que simplemente perdieron el poder. Así con todo y el error, estuvo bien que le respondiera a ese personaje que no tiene ninguna relevancia política.
ROBERTO(97545)10 de mayo de 2023 - 10:13 p. m.
Gracias
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