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Sola, humillada, violada y amenazada

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Cecilia Orozco Tascón
12 de abril de 2023 - 02:05 a. m.
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Lina María sobrevive a tres ataques en serie: el de una clasista que le tiró encima la caca de sus perros, el de un torturador sexual que la violó, y el de una pretendida banda paramilitar que amenazó con asesinarla si no se iba en 12 horas de la ciudad. Lina tiene 26 años y un hijo de 10. Ahora, huye con su niño y, de nuevo, sobrevive en muy malas condiciones, fuera del país. Este horror, que muy pocos seres humanos resistirían sin enloquecer, sucedió en un lapso de cinco meses, de octubre a marzo de este año. Ella es la típica colombiana que guerrea. Cuando tenía familia y una patria, pobre e injusta, pero patria al fin, batallaba cada día contra el mundo: se levantaba a las tres la mañana, preparaba la masa de sus arepas y su relleno, arrastraba su carrito de comida ambulante lejos de su vivienda y lo estacionaba, en una esquina, en donde se encontraban los compradores de sus desayunos. Cuatro horas después, suspendía su “emprendimiento” e iniciaba su fase de estudiante universitaria. Ya de noche, antes de llevar dinero y algo de bienestar para mamá e hijo, pasaba a comprar carbón, combustible de la parrilla, para dejar todo listo para la madrugada siguiente. Era una jornada agotadora, pero iba saliendo adelante: el negocito le daba para pagar sus deudas y los gastos cotidianos; y ya cursaba su quinto semestre de Administración.

Fue cuando apareció Natalia Martínez, residente de Villa María, el barrio de clase media venido a menos (o a más, según se mire) en cuya entrada Lina ponía su venta callejera. Natalia no iba a soportar que un toldo de comida ensuciara su barrio y le hiciera perder valor a su propiedad, según le dijo a Noticias Uno (ver web). Por eso, quiso empuercar el carrito de Lina. Fríamente, pero llena de ira, recogió los excrementos de sus mascotas en una bolsa y la vació al lado de las arepas para contaminarlas con mal olor. Martínez, desafiante, se acercó burlona y le extendió la mano a la mamá de Lina, que ese día la acompañaba. Cuando la señora, ingenua, le pasó la suya, no la saludó: la sacudió mientras le decía, pegada a su rostro, “hijuep…” (ver web). El repudio social estalló en las redes momentáneamente y el alcalde de Villavicencio, Juan Felipe Harman, llegó para tomarse unas fotos con Lina. Le prometió apoyo y sanción a su agresora. Harman ganó las elecciones con imagen de juventud y cambio, en una coalición de izquierda entre Colombia Humana-UP, Polo, Alianza Verde y MAIS. No obstante, su talante copia el de la politiquería tradicional: buena imagen y promesas falsas. Le dio permiso a la discriminada para que pudiera mantener su puesto ambulante en el sitio. Y ya. Nunca volvió ni contestaba llamadas porque iba a tener que admitir que había mentido con el cuento de una casita para Lina en un lugar menos peligroso.

El alcalde no denunció a la discriminadora y la Fiscalía no inició investigación alguna. Lina no era alguien de importancia social con quien darse “pantalla”. Era invisible y así la trataron. Pero ella siguió adelante. En Villavicencio dicen que nadie molestaría a la abusiva Martínez porque fue candidata de su localidad a edil en las elecciones locales de hace cuatro años con el logo del Polo y el nombre de Harman en su publicidad (ver web): el poder local. En contraste, la situación de Lina empeoró. Una noche iba acarreando el carbón de su parrilla en un vehículo prestado y, en medio de un callejón oscuro, alguien la estrelló. Ella paró y se bajó. Un hombre se le abalanzó, la tiró al piso y la torturó con un palo y cuchillas. Ella solo recuerda que el violador le decía, mientras la hería, “váyase de ahí”. No murió pese a las tremendas heridas que le infligieron porque una patrulla pasó por ahí y la recogió. El alcalde Harman reapareció con la oferta de recompensa si daban pistas sobre el delincuente y la Fiscalía también lo hizo, para revictimizarla. Jamás avanzó el proceso en contra del criminal de género que la sometió. Sobreviviente del segundo ataque, Lina recuperó firmeza y voluntad. 90 días después, no obstante, la amenazaron de muerte: “señora lina habla el comandante santiago del bloque héroes del llano. Usted tiene 12 horas para que salgas del departamento. Si no sigue las normas ala hora 13 será objetivo militar (sic)…”. Agarró sus dos pertenencias, tomó la mano de su hijito y emprendió el camino de los ‘ilegales’ que entran a Estados Unidos por la frontera con México. Hoy resiste en San Antonio, California, alojada en un sitio en donde conviven 20 latinoamericanos (ver web). En medio de lágrimas y valor, intenta reiniciar su venta de arepas. El gobierno Petro no ha hecho algo por Lina y su hijo. La justicia, menos. Entonces, ¿quién podrá darle la mano para aliviar su destino?

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Martha(25230)15 de abril de 2023 - 03:03 a. m.
Este es el gobierno del cambio,cambiamos los embajadores de carrera por los que van a la carrera por su pago en dólares,cambiamos la directora del ICBF,por una amiga de Verónica experta en carbón,cambiamos las EPS,por unos consultorios desabastecidos en los barrios con capacidad para 20 enfermos y 20000 afiliados,para seguir con el cambio cabiemos a Petro.....
Dario(44002)13 de abril de 2023 - 12:56 p. m.
"La gente de bien de este país", todavía !!!!! Sigue la gran brecha y la falta de oportunidades. Pero lo que mas duele es la ausencia de Justicia.....Esa agresora debería de estar en un juicio como primera sospechosa.
Magdalena(45338)13 de abril de 2023 - 11:04 a. m.
Tiene toda la razón con su denuncia sobre la corrupción política y la situación de horror que viven día día ,muchos colombianos.Creo que la única salida consiste incluir en algunas de esas reformas ,suspender de por vida a esos políticos que no tengan unas condiciones éticas e intelectuales para ejercer sus cargos ,como ese alcalde de Villavicencio.
jairo(19688)13 de abril de 2023 - 09:58 a. m.
Entonces el doctor pantalla (alcalde) no hizo nada por la señora, típico de esta clase de personajes que abundan en este suelo colombiano. ¡Ya vienen las elecciones, hay que estar informados!. Gracias señora Cecilia por la divulgación de la información.
Alamo(88990)13 de abril de 2023 - 02:20 a. m.
Horror: la podredumbre invade las entrañas de inhumanidad. Entre tanto, quienes creen tener algún mínimo privilegio, poder y fuerza, amparan sus fechorías en la rampante impunidad. Pero lo peor es ver la esperanza exiliada, como Lina y su hijo. ¿Quién responde?
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