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En una carta dirigida a Dawson Scott, una de sus amigas más cercanas, la escritora inglesa Charlotte Mew (1869-1928) dictaminó: “Solamente tenemos en este mundo media hora; hagamos lo que podemos”. Mew hizo lo que pudo. En su infancia hizo de entrada una rigurosa dieta de jugo de limón a pesar de las terribles advertencias familiares. Por fortuna no adelgazó como todos temían. Y siguió creciendo. El cuerpo (siempre) delgado, el pelo (siempre) corto. ¿Una antítesis de la reina Victoria? Sin duda, diría yo. En cuanto a la moda, Mew solo tenía a los 14 años dos opciones: un vestido color marrón con una cruz de oro para los domingos y...

Luis Fernando Charry

Por Luis Fernando Charry

Escritor, periodista y editor
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PEDRO(90741)18 de diciembre de 2021 - 10:45 p. m.
Cuenta regresiva: faltan 232 días para que termine este desgobierno. Piense su voto en las próximas elecciones para congreso. Hay que sacar de ahí a tanto inepto, corrupto y ladrón.
Atenas(06773)18 de diciembre de 2021 - 12:57 p. m.
Interesante recuento de quien así cerró el círculo depresivo desde su adolescencia. Pero q’ tampoco la privó de capacidad pa componer con tal elocuencia. ¿Fue duro precio o justo premio? Cual fue con aquellos llamados poetas malditos o de muchos tocados x los dioses.
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