10 Sep 2021 - 5:30 a. m.

Una biblioteca llamada La Alegría

Cuenta la escritora Irene Vallejo en El infinito en un junco que la mente megalómana de los reyes de Egipto en el siglo III a. C. fue la que logró “el sueño de juntar todos los libros del mundo sin excepción en una biblioteca universal”.

Entra entonces Ptolomeo en la escena de la investigación de Vallejo, porque fue él quien convirtió a Alejandría en el centro más importante del Mediterráneo, entre varias cosas, porque “destinó grandes riquezas a levantar el Museo y la Biblioteca” de la ciudad. Con ese lugar de libros se “hizo realidad la mejor parte del sueño de Alejandro (Magno): su universalidad, su afán de conocimiento, su inusual deseo de fusión. En los anaqueles de Alejandría fueron abolidas las fronteras, y allí convivieron, por fin en calma, las palabras de los griegos, los judíos, los egipcios, los iranios y los indios”.

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