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Doble clic al liderazgo femenino en el e-commerce y las nuevas generaciones STEM

Columnista invitada y María Fernanda Quiñones, presidente ejecutiva de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico

25 de abril de 2026 - 11:30 a. m.

La economía digital está cambiando quiénes pueden emprender en Colombia. En ese cambio, las mujeres están encontrando una de las mayores oportunidades de participación económica de las últimas décadas. En países como el nuestro, donde el emprendimiento es una de las principales vías de movilidad económica, la expansión del comercio electrónico y de las plataformas digitales no sólo redefine los modelos de negocio, sino también quiénes pueden participar en ellos. Así, la digitalización se ha convertido en una oportunidad para fortalecer su presencia en el ecosistema empresarial y proyectarse como líderes en áreas tecnológicas.

En YaEstoyOnline.co, la plataforma de formación de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, el 73 % de las personas capacitadas, pertenecientes a más de 46.000 comercios registrados, son mujeres. Una cifra que no es casualidad: cuando las mujeres acceden a herramientas digitales, no solo transforman sus negocios, sino las economías de sus familias y comunidades, desarrollando habilidades tecnológicas que las posicionan como referentes en entornos digitales y de innovación. Sin embargo, aunque alrededor del 65 % de las empresas en Colombia son lideradas por mujeres, muchas aún enfrentan barreras para acceder a tecnologías, formación tecnológica o financiamiento que les permitan escalar sus negocios.

El comercio electrónico representa cerca del 13 % del consumo total del país y se concentra en segmentos con mayor acceso a tecnología y conectividad, por lo que el verdadero desafío está en ampliar el alcance del comercio digital a la base de la pirámide.

Cerrar esta brecha es clave no solo desde una perspectiva de equidad, sino también de competitividad económica enfocada a la economía del cuidado. La digitalización ofrece ventajas estructurales para muchas emprendedoras. Permite desarrollar actividades productivas con mayor flexibilidad, algo relevante en una sociedad donde las responsabilidades de cuidado siguen recayendo en gran medida sobre ellas. Además, el comercio electrónico también funciona como una ruta de crecimiento progresivo: muchas emprendedoras empiezan vendiendo en redes sociales, luego migran a marketplaces que integran pagos y logística, y finalmente desarrollan sus propias tiendas digitales.

Este proceso requiere un ecosistema que articule empresas, plataformas tecnológicas, entidades financieras, instituciones educativas y políticas públicas. Desde el sector privado se han impulsado iniciativas para facilitar ese camino. Programas de capacitación digital, plataformas de formación empresarial y eventos de activación comercial han permitido que miles de pequeñas empresas, muchas lideradas por emprendedoras, accedan por primera vez a herramientas de comercio electrónico y nuevos mercados.

Aún persisten brechas en acceso a posiciones de liderazgo, diferencias salariales y estereotipos sobre el rol de las mujeres en sectores como la tecnología. Superarlas implica promover políticas empresariales de equidad, fortalecer programas de mentoría y formación, y trabajar desde etapas tempranas para incentivar la participación femenina en áreas STEM, cada vez más determinantes para el futuro del trabajo, visibilizando a líderes en eCommerce y tecnología como referentes que inspiran a niñas y jóvenes a proyectarse en estas industrias.

Entender el comercio electrónico, más allá de su noción de canal, como articulador del desarrollo, abre una oportunidad económica y social histórica. Si más mujeres acceden a las herramientas, habilidades y redes necesarias para participar plenamente en la economía digital, no solo estaremos cerrando brechas sociales. Impulsar la participación femenina en la economía digital no es solo una agenda de inclusión: es una de las decisiones económicas más inteligentes y estratégicas que puede tomar el país.

*María Fernanda Quiñones, presidente ejecutiva de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico.

Por María Fernanda Quiñones, presidente ejecutiva de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico

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