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Presidente, soy una mujer trans tan colombiana como usted

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Columnista invitada: Hojara María Suárez Zamudio
30 de julio de 2026 - 05:05 a. m.
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Hoy quiero hablarles desde lo que soy: una mujer con experiencia de vida trans de 37 años, que está conmocionada y preocupada por lo que hemos visto en los últimos días. Me prenden las alarmas no solo como ciudadana, sino como parte de una comunidad que ha tenido que luchar mucho para que sus derechos sean reconocidos. Lo que más me duele es sentir que el gobierno entrante, en cabeza del señor presidente Abelardo de la Espriella, no ha mostrado una agenda clara y coherente con los derechos constitucionales que ya hemos ganado las personas de los sectores sociales LGBTIQ+. Y quiero dejar algo claro: no estamos pidiendo privilegios. Estamos hablando de derechos que fueron ganados con sentencias y que están amparados por la Constitución Política de Colombia. Me preocupa también el nombramiento de Viviane Morales, porque ella misma ha dicho que la familia solo debe ser de hombre y mujer, y que las parejas del mismo sexo o las personas solteras no deberían adoptar.

Ese tipo de afirmaciones sesgan el debate y van en contravía de un Estado laico que garantiza la libre expresión y el libre desarrollo de la personalidad. Me preocupa igual la forma en que algunos medios de comunicación están tratando el tema. En vez de informar desde la Constitución y desde el respeto, están dejando que se instale un discurso de odio. Lo vimos con lo que pasó en el Centro Comercial Andino. Una pareja del mismo sexo se dio un beso y eso bastó para que algunos aplaudieran que un vigilante, desde la ignorancia, quisiera sacarlos. Ese hecho encendió aún más las alarmas porque valida a quienes creen que opinar sobre nuestros cuerpos y nuestros afectos es válido. No es una opinión si me gusta o no me gusta. Son derechos y se respetan. Exijo, como miles de personas, saber cuál va a ser la agenda real del presidente actual y de todos los ministerios para cuidar a la población LGBTIQ+. Él dijo que va a trabajar para todos, y nosotros también somos todos. Necesitamos que los medios se regulen para que no sigan incitando al odio, para que no sigan validando comentarios que desean la muerte, que celebran un transfeminicidio, o que después de morir nos borran el nombre y la identidad. Ni vivas ni muertas nos están respetando esto para las personas trans. Por eso le hago un llamado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y a todas las entidades competentes para que revisemos cómo nos estamos tratando como sociedad. Y un llamado a la conciencia. Si vamos a hablar de Dios, entonces hablemos de amor. Porque Dios no puede avalar el odio ni la violencia solo por ser diferentes. Desde la biología y la genética sabemos que no hay un ser humano igual a otro. Somos personas distintas, pero con derechos iguales. Y, ante todo, somos colombianos.

*Diseñadora de modas, administradora de empresas, especialista en gestión de proyectos y lideresa social de los sectores LGBTI hace más de 16 años, perteneciente a la agrupación Tupanas Amazónicas.

Por Hojara María Suárez Zamudio

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