El ataque brutal de Vladimir Putin en contra de sus vecinos de Ucrania ha detonado una indignación —y ha forjado una unidad sin precedentes— entre las naciones democráticas del mundo. No tanto con Xi Jinping, el presidente hipernacionalista de la República Popular de China. Más bien, Xi sin duda está tomando nota y aprendiendo lecciones del ataque no provocado de Rusia contra Ucrania para usarlas en sus planes para Taiwán.
Estados Unidos y nuestros socios en la comunidad internacional deben hacer lo mismo para desarrollar e implementar una estrategia nueva y más resiliente para Taiwán mientras haya tiempo.
Una lección clara de la...
Por Bob Menendez
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