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GAZAPERA

Columnista invitado EE

31 de agosto de 2014 - 10:22 p. m.

¿Arrozudo o rosudo?

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Mi amigo Orlando Galvis estuvo la semana pasada preocupado por no haber encontrado el antioqueñismo «arrozudo» en el Diccionario. Nunca se me había ocurrido buscar esa palabra, aunque también me he puesto arrozudo por varias circunstancias: miedo, alegría, incertidumbre y muchas más. Encontré que acuciosos weberos (suena feo, pero esa es) la tratan como colombianismo, pero nada dicen de su procedencia. Supuse que fuera una palabra compuesta y que bastaría encontrar el sustantivo «arroz» y el sufijo «-udo» y que unidos los significados correspondieran al que se busca. Del sufijo dice el Diccionario que significa «abundancia, gran tamaño o intensidad», pero ninguna de las tres acepciones del sustantivo «arroz» corresponde al efecto de ponernos arrozudos.

Empecé a sospechar del sustantivo «rosa» que de encontrarla aceptable los colombianos estaríamos cometiendo dos errores en una misma palabra.

La segunda acepción del sustantivo «rosa» es perfecta para la palabra «rosudo»: «Mancha redonda, encarnada o de color de rosa, que suele salir en el cuerpo». Admito que el efecto producido en nuestra piel cuando nos ponemos «arrozudos» no es tan grave como el producido por esa segunda acepción de «rosa», pero nada me dice que no pueda proceder de él. Tenía que encontrar en la web ejemplos que apoyaran mi suposición. Éste es uno de ellos: «¿Has besado a alguien que te haga sentir escalofrío, que te haga poner rosudo y te haga suspirar...?». Todos nos hemos puesto arrozudos en semejantes circunstancias.

Mucho

«Los gringos, mucho más pragmáticos, la han legalizado en muchos estados y la verdad es que su marihuana es de mucho menor calidad que la Gold...». Florence Thomas.

Otro amigo de la columna me preguntó si doña Florence cometió error al decir «mucho menor calidad» en vez de «mucha».

Doña Florence, tan cuidadosa en el lenguaje incluyente, no llamaría en masculino lo que pertenece al femenino. En la cita la palabra «mucho» está como adverbio, no como adjetivo. A cambio de eso veo un esqueísmo innecesario «Y la verdad es que». Léase: «… pero…».

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