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La demanda de EPM contra sus subcontratistas en Hidroituango

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Columnista invitado EE: José Hilario López
12 de enero de 2021 - 08:19 p. m.
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El pasado 8 de enero, el alcalde de Medellín anunció el fracaso de la conciliación prejudicial que EPM estaba adelantando contra sus subcontratistas en Hidroituango, para tratar de recuperar los 9,9 billones de pesos que, según el ente público, le ha significado el accidente de obra de abril de 2018 y la consecuente atención de la contingencia generada. Lo que sigue es la consabida demanda, que según información de prensa deberá surtirse este martes 12 de enero. Esta es una deplorable noticia para el proyecto hidroeléctrico en construcción que echa atrás el optimismo que nos trajo la decisión de EPM de prorrogar los referidos contratos el pasado mes de diciembre. Con esta demanda pierden todos los involucrados: pierde EPM, pierde el Municipio de Medellín, pierde el país y pierde la ingeniería nacional.

Analicemos el riesgo que corre EPM con esta demanda, para lo cual nos apoyaremos en el documento “Algunas consideraciones jurídicas en torno a la solicitud de conciliación prejudicial presentada por EPM frente a los contratos del Proyecto Hidroeléctrico de Ituango”, preparado por el reconocido jurista Javier Tamayo Jaramillo. En primer lugar, abre la puerta a una posible demanda de Hidroituango S.A., la sociedad dueña del Hidroituango, contra EPM, ya que de hecho el ente público está reconociendo su responsabilidad civil por la eventual culpa de sus subcontratistas: en la práctica, EPM se está demandando a sí misma. Por otro lado, para adelantar la demanda tendrá que contratar los servicios de un costoso pool de abogados, que de seguro no le van a garantizar el éxito en sus pretensiones.

Pierde el Municipio de Medellín al ver disminuidas las transferencias que anualmente le hace EPM, por causa de los costos que le significa una demanda de Hidrioituango S.A. contra EPM y los costos mismos de la demanda contra sus subcontratistas. Por otro aspecto, los subcontratistas de EPM extremarán los protocolos para atender las órdenes de EPM, lo que implica más demoras en la ejecución de las obras y retrasos adicionales en su terminación, que se traducirían en más sanciones por parte de la Creg contra EPM y pérdidas por lucro cesante, al no poder entrar a producir energía en los plazos comprometidos; a esto se suma el hecho de que los subcontratistas tendrán que dedicar los esfuerzos de sus mejores talentos profesionales a proteger los intereses de sus respectivas empresas contra las pretensiones de la parte demandante, lo que puede afectar su dedicación total a los aspectos técnicos del proyecto.

Como si esto fuera poco, una eventual demora en la entrada en operación de Hidroituango obligaría a prender las plantas de generación térmica y al consecuente incremento de los gases de efecto invernadero y/o a un catastrófico racionamiento eléctrico nacional en tiempos de pospandemia. Por otro lado, con la demanda, EPM pude llegar a afrontar graves y costosas consecuencias frente a los seguros tomados por riesgos constructivos en Hidroituango, ya que está facilitando a los aseguradores y reaseguradores cómo objetar el siniestro, habida cuenta de que las imputaciones hechas por EPM a sus subcontratistas pueden ser calificadas como culpa grave, lo que en principio no es asegurable.

Ante hechos cumplidos y no sólo para defender la reputabilidad de nuestra ingeniería, afectada por los cargos que se le quieren endilgar, sino los intereses del país, del Municipio de Medellín y de la mismas EPM, para asegurar la continuidad de Hidroituango el ente público debería considerar la postergación de la demanda hasta cuando se termine el proyecto Hidroituango y se inicie el proceso liquidatorio de los subcontratos. De esta manera se recuperaría parte de la confianza mutua entre el contratista EPM y sus subcontratistas. El llamado es a permitir que estos últimos puedan concentrar todos sus esfuerzos en terminar la obra y superar los riesgos físicos y técnicos, que todavía se ciernen sobre el proyecto.

Esperemos que el alcalde de Medellín y el gerente de EPM recapaciten y pongan como máxima prioridad la terminación de Hidroituango. Dejen trabajar tranquilos a sus subcontratistas, los cuales ya con sus contratos renovados, con seguridad van a empeñarse en cumplir con los cronogramas establecidos por el proyecto.

Por José Hilario López

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Carlos(9377)13 de enero de 2021 - 04:58 p. m.
Porque será que el estado siempre lleva las de perder ante los contratistas, porque no se asegura el tema desde la firma de los contratos? Y la ingeniería nacional la van a desprestigiar más? Se caen edificios, puentes, las carreteras se destruyen rápido, al borde del fracaso una represa, quiere más?
HERNNADO(11264)13 de enero de 2021 - 02:24 p. m.
De acuerdo, uy que miedo el GEA, que sigan tumbando a EPM, igual que Luis Carlo Hambiento por todo el país
Ricardo(gaiux)13 de enero de 2021 - 10:14 a. m.
Muy, muy pobre el artículo. Eso de "deje eso así" No vale. Los contratos se firman para cumplir. Eso los saben muy bien los subcontratistas de epm. Por eso es que algunas empresas de ese ramo tienen más abogados que ingenieros en su nómina. Y la verdad, no se de que se ufana la ingeniería nacional después de las fallas demostradas, y no sólo en Hituango.
Gloria(31573)13 de enero de 2021 - 02:03 a. m.
Los ingenieros haciendo defensa a ultranza de un esperpento que nació muerto. El proyecto Hidroituango ha desconocido todos los controles, se burla de la Anla y de los organismos, gobernantes o comunidades que los cuestionan o vigilan. El dios todopoderoso EPM, la ufanada ingeniería antioqueña y a la sombra los interese más oscuros de los señores que se adueñaron de las laderas a sangre y fuego.
David(1812)13 de enero de 2021 - 01:20 a. m.
Una columna muy pobre, se basa en verdades sabidas (Que contratar un abogado cuesta y además no garantiza éxito ¡Qué sorpresa!), especulaciones (Que los contratistas demoraran como si el Estado no tuviera herramientas para afrontar esas demoras) y contradicciones (¿La demanda de EPM se echa de menos porque es incierta, pero la supuesta demanda contra EPM si es una amenaza?). Flojo, flojo. flojo.
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