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1 Apr 2022 - 5:30 a. m.

La financiación de Colpensiones

Juan Miguel Villa*

Las cifras de nuestro sistema pensional aún generan controversia y contradicciones. Hoy en día las obligaciones fiscales de la nación con el pago de todas las pensiones públicas y privadas superan los $44 billones. Esto es el resultado de los bonos pensionales que se originan principalmente cuando hay traslados del régimen de prima media al de ahorro individual, del déficit que afronta Colpensiones para el pago de las prestaciones económicas, la financiación de las pensiones del FOPEP (antiguos regímenes especiales), el magisterio con el FOMAG, el fondo del Congreso de la República, las Fuerzas Armadas, entre otras.

La Constitución y la ley obligan a que siempre haya respaldo para el pago de las pensiones teniendo al Estado como garante, tal como reza el artículo 4 de la Ley 100 de 1993. Los ingresos de Colpensiones en 2021 combinaron fuentes de la Nación y recursos propios para el pago de sus obligaciones de pensiones de vejez, invalidez y sobrevivencia, las indemnizaciones, auxilios funerarios, incapacidades, etc. La entidad apropió $14,8 billones de la Nación y tuvo ingresos propios que correspondieron a $22,2 billones por aportes de sus afiliados y recursos que llegaron por el traslado de 83.236 ciudadanos desde los fondos privados (de Colpensiones tan solo salieron 1.586 ciudadanos hacia los fondos privados).

El déficit de Colpensiones se puede explicar por varios factores. El principal obedece al hecho de que en abril de 1994 entró en vigor la Ley 100 de 1993 permitiendo, como ningún otro país excepto Perú, la convivencia de un régimen de reparto (o de prima media) con uno de cuentas individuales administrado por los entonces nuevos fondos privados de pensión obligatoria. Esto generó un éxodo de afiliados desde el ISS a las nacientes administradoras de fondos de pensión. El rumor callejero era que el ISS iba a acabarse y pronto dominarían otros eficientes fondos de pensión que permitirían tener un retiro laboral temprano, con mesadas que envidiaría cualquiera.

Los fondos privados se vendieron como pan caliente llevándose consigo dos de cada tres afiliados al sistema. Los pensionados sí quedaron en el ISS, hoy Colpensiones. Los afiliados de los nuevos fondos se llevaron consigo sus aportes futuros al ISS/Colpensiones y dejaron la obligación a la Nación de responder, por un lado, por los bonos pensionales que respaldaban el traslado y, por el otro, por el pago de las pensiones. En ausencia de los fondos privados es posible que hoy no existiera ningún déficit en Colpensiones, salvo que no se hicieran los ajustes paramétricos de rigor, de cara al futuro.

Muchos señalan que este déficit de las pensiones de Colpensiones se destina a subsidios de la Nación para los colombianos de mayores ingresos. Esto no es así necesariamente. Las mesadas pensionales que se pagan pueden estar compuestas por los aportes de pensionados durante su etapa de afiliado cotizante o un subsidio que resulta del desbalance entre esos aportes y el flujo de pensiones que recibirá durante su retiro laboral. La línea que separa ambas cosas es difusa, por lo que hasta la fecha no se ha determinado si el aporte de la Nación es para responder a alguna de las partes que conforma una mesada.

Los aportes de la Nación para el pago de las pensiones de Colpensiones no son una bola de nieve. De hecho, se estima que en proporción al PIB van a caer porque es mayor la cantidad de afiliados en los fondos privados que llegarán a la edad de retiro. También, porque el 50 % de los pensionados actuales de Colpensiones están bajo condiciones mucho más generosas que las que deben afrontar los actuales y futuros pensionados. Es claro que es necesario corregir la convivencia entre regímenes pensionales, el punto clave será si se sustituyen o se complementan.

* Presidente de Colpensiones.

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