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En Colombia los errores del Gobierno se han convertido en un lugar común donde nada pasa. La ministra del Deporte con los Juegos Panamericanos, el canciller con la licitación de los pasaportes, el director del SENA con bastantes licitaciones cuestionadas, el ministro de Salud y su negación de las vacunas contra el COVID-19. ¿Qué ha pasado con estos funcionarios? Nada.
La gota que rebosó todo lo aguantado fue el “nada pasa” de los Juegos Panamericanos. El presidente, quien va a ir a hablar con el presidente de “Panamá Sports” —como él lo llama— después de llevar más de una semana en la controversia, aseguró que por miedo e ignorancia el Ministerio del Deporte no hizo los giros cuando debía. La culpa es del miedo y la ignorancia, no del Ministerio, piensa el presidente.
Ahora, dónde estaban el miedo y la ignorancia cuando a principios de diciembre la ministra del Deporte, Astrid Bibiana Rodríguez, viajó junto a su secretario a Miami a encontrarse con el presidente de Panam Sports para presentarle la nueva propuesta de Colombia de abrir los Juegos al Caribe, o dónde se vio ese miedo cuando en una reunión en noviembre la misma ministra aseveró que tranquilos, que ya tenía los US$8 millones listos para transferirlos en diciembre. Tampoco hubo miedo cuando en enero dijo que no tenía flujo de caja y ahí todo se perdió, adiós a los Panamericanos.
Acá todos se han lavado las manos, la ministra, el presidente Petro, el Ministerio de Hacienda, porque todos aseguran que tenían la plata, pero nadie la envió. Y aunque Rodríguez habría enviado el 10 de enero su renuncia al despacho presidencial, el presidente no sabe qué hacer con ella. Lo cierto es que la Procuraduría, la Contraloría y 32 senadores sí supieron qué hacer y Astrid Rodríguez ya tiene dos investigaciones y una moción de censura.
Y mientras la renuncia reposa en una mesa, desde Panam Sports —y no “Panamá Sports”, como dice el presidente Petro— mandaron a decir que ya no confiaban en Colombia. Cómo van a confiar si aún estarían faltando cuatro pagos, cuatro años de apretar a ver si los giros llegan a tiempo. Cómo van a confiar desde Chile si es que ni en Colombia confiamos en que esto vaya a salir bien.
La estrategia, según el presidente de Colombia, es viajar a Chile, con toda una comitiva, para hablar con el indicado para que haga lo indicado, devolverle los Juegos a Colombia. Mientras tanto, en el Ministerio del Deporte nada pasa y la pregunta es: ¿la ministra cuándo se va? No podemos olvidar que por acciones menores en anteriores gobiernos los ministros pagaban en cortos tiempos por lo que hacían y también por lo que no. Tampoco podemos olvidar que por cosas menores toda Colombia se indignaba en las calles. La culpa, desde tiempos históricos, no puede caer al piso y la renuncia no puede seguir sobre la mesa.
* Periodista de W Radio.