2 Oct 2021 - 11:50 p. m.

No más populismo exprés

Juan Carlos Matamoros López

A mí me ha costado trabajo creer que este gobierno Duque nos considere tan ineptos a los colombianos como para no darnos cuenta de los “micos” que está pretendiendo pasar dentro de la Ley de Presupuesto para el 2022, como la suspensión de la ley de garantías, que hasta el mismísimo Uribe condena, y el llamado traslado exprés de afiliados de los fondos privados de pensiones hacia Colpensiones.

Hoy me quiero referir al segundo de ellos. Me genera un alto grado de inquietud los varios intentos de este gobierno por hacerse, a través de este esquema, al manejo de miles de millones de pesos administrados hoy por los fondos privados de pensiones. Hace ya varios meses fracasaron en su primer intento que fue declarado inconstitucional y hoy, aunque se ha corregido parcialmente un proyecto presentado en la Cámara de Representantes, se intenta de nuevo pasar este “mico”.

Aún corregido, el proyecto pretende trasladar de manera “exprés” a los colombianos mayores de 52 años y colombianas mayores de 47 años que hayan cotizado más de 750 semanas al sistema, de los fondos privados a Colpensiones. En realidad, son solo cerca de 20.000 colombianos quienes califican bajo esas condiciones. Sin embargo, según varios analistas, dicho traslado no le conviene objetivamente sino a unos 4.000 de esos 20.000, desmejorando o manteniendo las condiciones de los 16.000 restantes, pero incurriendo en un sobrecosto para el Estado de $3,8 billones.

Si sólo fuera éste el traslado planeado, sería un daño muy limitado a esas 16.000 personas de menores ingresos, a cambio de favorecer a los 4.000 restantes. Pero el verdadero problema, en mi concepto, es que estos intentos de efectuar traslados exprés como que van “normalizando” la idea de que todos los actuales afiliados a los fondos privados deberían retornar a Colpensiones, lo cual de ninguna manera es cierto. Si así fuere, el sistema pensional colombiano explotaría sin remedio.

Esperemos que el futuro gobierno de Colombia olvide este populismo exprés y se dedique mejor a construir un nuevo sistema pensional que acabe para siempre con el actual régimen público de prima media por inequitativo e inoperante, y con la coexistencia de dos regímenes diferentes, uno público y el otro privado.

Esta propuesta consiste en manejar un solo sistema pensional construido sobre tres pilares diferentes. El primero, sería un esquema de prima media, similar al existente, al que contribuirían todos los trabajadores colombianos sobre sus dos primeros salarios mínimos de ingreso. El segundo pilar sería un esquema similar al actual régimen de ahorro individual, para todos los colombianos cuyos ingresos superen los dos salarios mínimos. Es decir, si por ejemplo un colombiano específico se gana cinco salarios mínimos, cotizaría sobre los dos primeros al régimen de prima media y sobre los tres siguientes, al régimen de ahorro individual. Así, todos los colombianos recibiríamos la misma pensión en las mismas condiciones sobre los dos primeros salarios mínimos, y de ahí para adelante, lo harían en una cuenta de ahorro individual.

El tercer pilar, es que el Estado y todos los colombianos que ganan más de cuatro salarios mínimos (de forma progresiva y escalonada), subsidiarían a aquellos colombianos que por cualquier razón no cumplan con las condiciones mínimas para acceder a una pensión, con una renta mensual del 60 % de un salario mínimo.

Es evidente que, en todo caso, este sistema no sería autosostenible en el tiempo, por lo cual tendría que plantearse un cambio gradual, bien sea en los porcentajes de cotización, en las edades de jubilación, o más probablemente ajustes periódicos en esos dos factores hasta llegar a un sistema con un mayor nivel de sostenibilidad.

En esta propuesta se mantendría la existencia de Colpensiones y de los fondos privados, pero con idéntico funcionamiento; los dos ofrecerían el régimen de prima media hasta dos salarios mínimos y cuenta de ahorro individual para los ingresos que los excedan, compitiendo entonces sólo por calidad de servicio y por la eficiencia (rentabilidad) en la inversión de los recursos.

Quisiera, entonces, ver al próximo gobierno atreverse a resolver el problema pensional de fondo, empeñándose en una reforma que, como esta propuesta, acabe con las solidaridades al revés que contiene el sistema actual, y aumente la cobertura hasta el 100 % de los adultos mayores, en lugar de que se le pase el tiempo como a este gobierno promoviendo traslados exprés con, vaya uno a saber, qué intereses bajo la mesa.

No más populismo exprés, el país necesita sin dilación una reforma pensional seria y estructurada.

* Miembro de la Tertulia Cervantina 77. El contenido de este artículo es responsabilidad exclusiva de su autor

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