14 Oct 2021 - 5:32 p. m.

¿Por qué existe tanto temor a los cuidados paliativos?

Nathalia Arboleda Alvarez*

Me resulta extraño que en nuestro país sea más fácil hablar de eutanasia que de cuidados paliativos. Por estos días andamos inundados de información respecto a la importancia de una muerte digna, siempre enfocada en el contexto de la eutanasia, pero, ¿no será que estamos desconociendo que la muerte digna es tan diversa como el número de individuos que habitan en este planeta? ¿Por qué no se genera la misma energía al intentar defender el cuidado paliativo como una manera no sólo de morir dignamente, sino de vivir plenamente mientras la muerte llega?

Ahora somos los médicos de INCODOL el foco de atención debido a las decisiones tomadas con respecto a los deseos de doña Martha Sepulveda, pero esta situación bien hubiera podido pasarle a cualquiera de nuestros colegas que laboran en cualquier institución de salud. Aclaro que mi interés hoy no es explicar nuevamente el fondo de estas decisiones y con total seguridad puedo afirmar que ninguno de los miembros del equipo en el que trabajo cuestionó en ningún momento los deseos de doña Martha de adelantar su fallecimiento a través de la eutanasia pues nos dedicamos día a día a acompañar a miles de pacientes y familias que conviven con enfermedades crónicas, incurables, avanzadas y en fin de vida y somos absolutamente respetuosos de los deseos de cada uno de los seres que con amor, ética y mucha dedicación acompañamos.

Me pregunto en medio de esta situación desafortunada para tantos, ¿por qué como sociedad ponemos tanta energía en regular la muerte digna a través de la eutanasia y tan poca energía en garantizar equidad y calidad en la prestación de cuidados paliativos en nuestros cuidadanos? ¿Por qué tanto temor a visibilizar que muchos colombianos (tres de cada diez, para ser precisos) fallecen sin haber recibido atención por un equipo de cuidados paliativos y por lo tanto sin poder tener herramientas para aliviar su sufrimiento? ¿Por qué existe tanto temor a hablar de las personas que día a día acompañamos el sufrimiento de otros? ¿No será que si visibilizamos todas las opciones de lo que llamamos “Morir Dignamente”, las personas realmente tendrán la oportunidad de elegir la que mejor se adapte a sus principios y a su historia de vida?

Quiero contarles hoy que el cuidado paliativo es un enfoque en el que trabajamos muchos profesionales de manera conjunta con el fin de mejorar la calidad de vida de los pacientes y familias que se enfrentan a enfermedades potencialmente mortales y que como principal objetivo de nuestras acciones está el alivio del sufrimiento y el tratamiento del dolor y otros problemas físicos, psicosociales y espirituales. En INCODOL se atienden pacientes por la especialidad de Cuidado paliativo desde el 2010 y desde el 2015 se hace todo el enfoque en un programa interdisciplinario que está conformado por diez médicos especialistas en dolor y cuidado paliativo para pacientes adultos, tres médicos especialistas en cuidado paliativo pediátrico, una médica psiquiatra con maestría en cuidado paliativo, dos enfermeras paliativistas, dos trabajadoras sociales, tres psicólogas, un consejero espiritual, dos médicos generales de apoyo, un auxiliar de enfermería, tres auxiliares administrativas, una coordinadora administrativa y dos conductores para las visitas domiciliarias.

Con este programa lleno de personas empáticas, éticas, laboriosas y muy humanas hemos logrado impactar a miles de pacientes y familias a lo largo de nuestra trayectoria y actualmente beneficiamos a 698 pacientes y familias que reciben nuestra atención bien sea por consulta externa, telemedicina o atención domiciliaria, ya que las barreras físicas o geográficas no pueden ser una excusa a la hora de aliviar el sufrimiento.

En nuestro equipo respetamos profundamente la individualidad de nuestros pacientes y las decisiones que toman acerca de su vida (incluida en ella obviamente el proceso de muerte) y acompañamos de igual manera al que decide vivir valientemente utilizando las estrategias que tenemos para aliviar el dolor, síntomas físicos y el sufrimiento, así como al que decide, valientemente también, apresurar ese camino a la muerte a través de la eutanasia. Nunca los hemos juzgado, esperamos no hacerlo en un futuro y resaltamos firmemente la valentía que ambas posturas de muerte digna encarna.

No existe mayor gratitud para nuestro equipo que las miles de sonrisas y palabras de afecto que recibimos a diario de las personas que acompañamos a transitar por el camino hacia la muerte (independiente de la manera como ésta llegue). ¡Espero que este momento de gran polémica nos permita unir a más personas en la tarea de aliviar el sufrimiento a través del cuidado paliativo!

* Médica especialista en Dolor y cuidado paliativo en INCODOL.

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