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En la calle El Porvenir del centro histórico, este restaurante nos recibe en un recinto bastante amplio y con al menos unas 50 mesas, aireado con abanicos, con mesas y sillas robustas de madera, y visitado mayormente por cartageneros funcionarios de empresas o residentes del sector amurallado que van allí principalmente al mediodía, y por algunos turistas que quieren disfrutar recetas de la gastronomía local a precios razonables. La cocina, muy espaciosa a la vista e impecable, montada integralmente en acero inoxidable, requisito y realidad de los restaurantes serios.
Suculento es sin duda el adjetivo más apropiado para describir sus caldos, como el sancocho de gallina criolla, el sempiterno y delicioso sancocho de pescado, y el más sorprendente para los visitantes que no sean cartageneros, merecedor de un fortísimo aplauso, el sancocho de carne salada, costilla y ubre con yuca, ñame y ahuyama. Debe ser de los pocos lugares en Colombia con ubre en la carta. Un plato de estos alcanza para dos personas de apetito normal, pues se compone de un enorme tazón de caldo, porciones grandes de los tubérculos y carnes muy generosas. Sobran méritos por su derroche de sabor y bajo nivel de grasa. Son lujuria en la olla. Una anécdota, no imputable al restaurante sino a mí mismo, pues estos sancochos al ser servidos a temperatura de fogón a los visitantes de las montañas nos ponen a sudar a mares. No me avergüenza decirlo, yo era el único comensal con la cara lavada en sudor, pero eso sí, pleno de satisfacción.
Otros platos como la mojarra en zumo de coco, representativo de los preciados sudados costeños, de saborear cada bocado, estupendo y sin duda gourmet. El sorprendente mote de queso y la siempre deseada cazuela de mariscos. Recomiendo a los lectores probar por lo menos alguna vez el mote en cualquier restaurante o casa de Colombia, un plato diferente interesante y muy grato consistente en una sopa blanca inmaculada y espesa hecha con ñame y queso costeño. Un plato con su propia identidad.
Todos los precios oscilan entre unos $15.000 y $25.000. En definitiva es uno de los mejores lugares para disfrutar comida regional cartagenera de excelente calidad y con un servicio amable y muy rápido. ¡Una verdadera champeta gustativa!
Indicador CLAP (calidad-local-atención-precio) otorgado: Muy bueno.
CRÍTICO GASTRONÓMICO
Restaurante Espíritu Santo, calle El Porvenir 35-60, Ciudad Amurallada, Cartagena. Tel.: 5 660 6948. /
