Quienes juegan el papel más importante en el esfuerzo exitoso de encontrar a las personas desaparecidas son, al mismo tiempo, quienes tienen el mayor interés en los resultados: las familias de los desaparecidos.
Los familiares de todas las personas desaparecidas en Colombia, sin importar su afiliación política, situación económica o rol en el conflicto, deben tener la posibilidad de participar en el proceso y ser alentadas a hacerlo.
Este papel protagónico de las familias es la razón por la que ocuparon un lugar central en un reciente evento virtual organizado por la Comisión Internacional sobre Personas Desaparecidas (ICMP) y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), en el que compartieron su resiliencia, visión estratégica y determinación.
Más de 120.000 personas están desaparecidas como resultado del conflicto. La experiencia global de ICMP muestra que es posible localizar un gran número si se cumplen varias condiciones.
Estas incluyen que el Estado asuma la responsabilidad del proceso, que haya legislación e instituciones específicas para este propósito, y conocimientos especializados en ciencia forense y tecnología de bases de datos. Y, lo que es más importante, la participación de las familias como partes interesadas centrales y portadoras de derechos.
La mayoría de estas condiciones existen en Colombia hoy.
Colombia cuenta con la UBPD y un marco legal. La legislación sobre privacidad de datos permite a las familias proporcionar información personal de forma segura para localizar a familiares desaparecidos. Colombia cuenta con laboratorios y especialistas en arqueología forense, antropología e identificación humana basada en ADN.
La participación de las familias, en su mayoría mujeres, en las conversaciones sobre el Acuerdo de Paz llevó a la creación de la UBPD y puede sostener el proceso de Colombia a largo plazo.
Esto, combinado con la comprobada voluntad política y el apoyo internacional, se suma a un programa exitoso para dar cuenta de todas las personas desaparecidas. Tres acciones beneficiarían los esfuerzos de Colombia.
Primero, todas las instituciones involucradas deben coordinarse estrechamente con la UBPD. Se debe hacer pública la responsabilidad de cada institución y el rol coordinador de la UBPD.
Segundo, todos los colombianos deben poder reportar fácilmente y sin miedo a sus familiares desaparecidos. Sus reportes deben formar parte de un registro central en poder de la UBPD. Dichos registros son clave para encontrar gran número de desaparecidos en escenarios complejos del posconflicto.
En tercer lugar, se debe alentar a la sociedad civil de Colombia a cumplir su función de garantizar que las familias de los desaparecidos tengan un papel protagónico.
Dar cuenta de los desaparecidos después de un conflicto es un desafío tan grande que el apoyo internacional es fundamental.
Con el apoyo de la Unión Europea, ICMP ha brindado los últimos dos años apoyo técnico y de capacitación a la UBPD, tarea que se le asignó en el Acuerdo de Paz. Así mismo, ha fomentado la cooperación entre la UBPD y la sociedad civil, buscando que se sienten las bases de un proceso de búsqueda centrado en las familias y que asegure sus derechos.
Dar cuenta de los desaparecidos es clave para la paz y la estabilidad, el Estado de derecho y la confianza pública en las autoridades.
Colombia tiene los ingredientes necesarios para dar cuenta de los desaparecidos. Estos recursos, reunidos en un sistema coordinado con las familias en el centro, pueden conducir al éxito.
* Comisionado de la Comisión Internacional sobre la Búsqueda de Personas Desaparecidas, fue ministro de Relaciones Exteriores de Holanda de 2014 a 2017