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Lo que le faltaba a Colombia, otra pelea entre los ex presidentes de la república. Ahora, Andrés Pastrana y César Gaviria están en una confrontación dura por los famosos ”narco casetes” que le fueron entregados a Gaviria siendo Presidente.
Colombia tiene muchos problemas serios por resolver como para tener que padecer las divisiones entre ex mandatarios .
Sobre este nuevo episodio, la verdad se sabrá tarde o temprano. Pastrana y quienes eran funcionarios de la embajada americana en esa época tienen una versión, y Gaviria, otra.
Al final, es irrelevante saber con cuánta anticipacion a las elecciones, el presidente Gaviria recibió las cintas. Eso no cambia nada. Ni mejora, ni empeora nuestra realidad.
Lo que si importa es tener una clase dirigente y particularmente unos ex presidentes, que viven en peleas permanentes entre ellos, en términos que dan vergüenza. Pastrana se refirió a Gaviria como “ el eslabón perdido del proceso ocho mil”, a lo que Gaviria contestó: “Está como loco de atar y se ha convertido en un mitómano”. Quien salió ganando de esta pelea fue Samper, pues se quitó hábilmente del medio y dejó peleando a Pastrana y Gaviria.
Esta discusión, es solamente una de muchas peleas de bajo nivel entre ex presidentes que afecta nuestro sistema democrático. Ese nivel tan pobre de discusión no debería darse. ¿Porqué los ex presidentes nuestros, con excepción de Betancur, viven agarrados entre ellos y con cualquiera que les lleve la contraría ? . ¿Que tiene el sistema político colombiano para que quienes ejercieron el cargo mas importante de la nación jueguen un papel tan pobre después de salir de la presidencia ?
La conducta de los expresidentes tiene varias consecuencias negativas. La primera es el mal ejemplo. En un país en conflicto y que necesita reconciliarse, donde los ex presidentes podrían ser un faro para muchos, no tiene sentido pasar el mensaje de que la manera correcta de resolver los conflictos, es sin diálogo, sin escuchar a la contraparte, a las malas.
Adicionalmente, esas discusiones le quitan altura a las discusiones políticas, que en vez de estar enfocadas en peleas parroquiales, podrían enfocarse en los grandes retos que tiene el país: el sistema educativo, la justicia, el sistema de salud, entre otros. ¿ Cuando hemos visto a los ex presidentes trabajando juntos o debatiendo constructivamente sobre opciones de políticas públicas en Colombia?.
Colombia no merece unos ex presidentes que se ataquen permanentemente entre sí. En otros países, quienes ejercieron la primera magistratura están retirados del día a día de la política e inclusive trabajan juntos en temas de interés nacional.
Un buen ejemplo es el de benedicto XVI, quien se retiró del papado y aún teniendo la capacidad de figurar e influir dentro de la iglesia, pasa sus días lejos de cualquier protagonismo y cooperando silenciosamente con el papa Fancisco en bien de la iglesia. En Colombia, necesitamos estadistas generosos con visión de largo plazo, desprendidos de las mieles del poder y que antepongan los intereses las mayorías a los suyos propios. Con tantos temas por resolver, en lugar de vivir agarrados por nimiedades , deberían, a pesar de sus diferencias, hacer de tripas corazón y cooperar para bien del país que les concedió el honor de ser presidentes.
