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Presentamos derecho de réplica ante el escrito del columnista Mario Fernando Prado, quien en forma por demás irresponsable escribe “¿‘Jartago’ para Risaralda?”.
Afirmamos que somos una ciudad que respeta a propios y extraños; exigimos que nos respeten o nos hacemos respetar en forma elegante y con altura. A este columnista, que no conoce a Cartago, debemos aclararle:
1.– Este artículo escrito en forma irresponsable, con un lenguaje no propio en un periódico de la clase de El espectador, nos menosprecia y falta el respeto.
2.– En este artículo, irresponsablemente manifiesta que Pereira no debería acoger a los cartagüeños en su intención de anexarse a esa ciudad, que tiene hartos problemas, que somos vecinos aburridores, que se pretende chantajear a su departamento, qué otra dote puede aportar esta novia jarta, larga y fea, razón adicional para que Risaralda no quiera semejante encarte, que lo mejor es que Cartago deje de darle manivela a las plañideras y se sienta honrosa y orgullosamente vallecaucana. A este mal columnista le debemos aclarar: “Quien no ha investigado no tiene derecho a hablar”, que nos sentimos orgullosos de ser vallecaucanos, que nos sentimos orgullosos de que Pereira y Cartago sean ciudades hermanas, que nos sentimos orgullosos de que exista integración entre las dos ciudades. Pero al columnista Mario Fernando Prado, con Cartago no le sonó el piano, que queda en duda como lo toca, que de pianista pasó a fascista, pues para orgullo nuestro, a Dios gracias él no es vallecaucano, es un advenedizo en nuestro departamento y desconoce la realidad de nuestra ciudad de Cartago.
3.– Como cartagüeños no vamos a agachar la cabeza, ni nos vamos a doblegar, no vamos a seguirle los pasos irresponsables al concejal Diego Quintero Herrera con su propuesta oportunista, politiquera, electorera, sin ningún fundamento, de separación del Valle del Cauca; sí le vamos a exigir al Gobierno nacional y departamental que Cartago y el Norte del Valle tengan dolientes y vamos a exigir los derechos y obligaciones que tienen con nosotros según la Carta Magna de 1991.
La historia está condenando a Sirirí por no investigar. El terreno que hoy ocupa Pereira lo donó el patriota cartagüeño y precandidato a la Presidencia de la República de Colombia de nombre José Francisco Ramón Vicente Pablo Pereira Martínez en los años 1904-1912, en el gobierno de Rafael Reyes, quien por decreto creó los departamentos de Cartago, Nariño, Caldas, Tumaco, Túquerres, Pasto, Popayán, Cali, Buga, Manizales y Valle.
Comité Cívico Amor por Cartago.
Bacterias indias
Quiero referirme a la caricatura racista de Bacteria, titulada “Nos tratan como indios”, publicada el martes 27 de enero en la página 21 de El Espectador. Aunque el mensaje es directo y se refiere irónicamente al pico y placa del Alcalde Moreno, la mención del conquistador Jiménez de Quesada y un indio con un caballo merece, por lo menos, una breve reflexión. Quisiera preguntarle al caricaturista cuál es su relación (si la ha tenido) con las comunidades indígenas en Colombia. ¿Su dibujo es algo casual o refleja a fondo su pensamiento? Si fuera así, es decir, si Bacteria asocia “lo indio” con estigmas y estereotipos ligados a la “sumisión”, a la “minoría de edad” o a la esclavitud, habría que recordarle, por ejemplo, lo que pasa con los organizados y valerosos indígenas del Cauca, que siguen en su batalla histórica contra los terratenientes y el Estado usurpador. O sugerirle un “paseo” por la historia de Colombia y de América Latina, algo de Tupac Amarú o de pueblos como el pijao y los caribes que lucharon casi hasta la muerte contra los conquistadores.
Ambrosio Pisco. Villa de Leyva.
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