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Estados Unidos: la rabia pinta para largo

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Cristina de la Torre
12 de enero de 2021 - 03:00 a. m.
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Entre bufón y demonio con mazo, con cachos y con cola, el más retratado entre los bárbaros rugientes que asaltaron el Capitolio de Washington para destripar una elección democrática encarna las taras de la sociedad norteamericana. Que las tiene. Como el odio ancestral a quien ose pisar el altar del varón-blanco-protestante elegido de Dios (de la Fortuna) para gozar de gloria en el más allá, si goza de prosperidad en el más acá. Odio al negro, al judío, al musulmán, al comunista, al homosexual, a la mujer, al inmigrante latino. Violencia moral y política que hiberna en rescoldos de su historia y revienta como violencia física al llamado de cada crisis. Como esta de la democracia, que es primero crisis económica. Creada por un puñado de predestinados que en las últimas décadas transgredió toda medida y control en su amasar y amasar de capital sobre las carencias crecientes de clases medias y trabajadoras que lo tuvieron todo y ahora ocupan rangos inferiores de la desigualdad.

Ejemplar refinado del abuso, el propio Trump. Enriquecido en el delito y en la explotación de sus trabajadores, se ofrece el orate sin embargo como vehículo de catarsis para los ahora mal pagados por la industria pesada, que declina; no como contención a las fuentes de este caudal de ira, resentimiento y frustración. Y ahora, al salvajismo del modelo económico le llega su correlato natural de primates invadiendo el hemiciclo de la democracia. Democracia que será política, mas no económica.

Y es que tras el fenómeno Trump hierve el enfrentamiento de dos economías: una economía industrial venida a menos y otra posindustrial. Explica el profesor Mark Blyth que el Partido Republicano es mayoría en los estados del centro, en la “coalición del carbono”, donde predominan el modelo extractivo y el trumpismo. Bastión de los demócratas son las grandes ciudades de las costas que favorecen una economía “poscarbono”. La del oeste alberga las tecnologías más desarrolladas y, la del este, los emporios de finanzas y servicios. La pérdida de empleo industrial obedecería en ese país, no sólo a la sustitución de mano de obra por capital, sino al declive de la industria en favor de los servicios. Si ambos pagan mal a sus operarios, en la industria tradicional el enganche de negros e hispanos que se venden por una bicoca ayuda a desplomar los salarios de todos, los de blancos comprendidos.

Entonces estos atacarán a los negros con la misma rabia homicida de tiempos idos que dieron la libertad a los esclavos pero les negaron la igualdad. Los grupos supremacistas, neonazis incluidos, que se reducían al Ku Klux Klan, hoy suman 940. Casi todos portan armas, quieren disparar y enarbolan la bandera confederada. La de los estados del Sur defensores de su riqueza, los esclavos, cuando en 1860 estalló la guerra civil contra el Norte. También entonces la discordia fue entre modelos económicos: entre el tipo esclavista de libre cambio, exportador y con mano de obra esclava, y el industrial que se afirmaba protegido por aranceles y con trabajo “libre” sobreordeñado, que hoy se reedita. Humillados en súbita estrechez, igualados a los advenedizos, millones de inconformes sueñan con una segunda guerra civil que derribe el sistema y edifique la soñada “nación racialmente pura”. Lo mismo los moverá el racismo que el bolsillo.

No pudo consumarse el golpe de Estado de Trump. Pero se puso el huevo de una segunda guerra civil, avivada por el viejo racismo, discreto cuando se come bien, desembozado hasta el crimen cuando encubre iras más hondas: las provocadas por la extorsión inhumana del nuevo capitalismo. Iras que pintan para largo, con Trump o sin él, si Biden y su partido no remueven los cimientos de esa sociedad.

Cristinadelatorre.com.co

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Alicia(1840)13 de enero de 2021 - 02:32 a. m.
Gracias por desasnarnos. Dios la siga bendiciendo.
Atenas(06773)12 de enero de 2021 - 07:11 p. m.
De nuevo cae Cris de la Torre y delira. Y anuncia el crepitar de otra civil war q' ya no fue durante las pasadas elecciones de USA, y q' mucho añoró q' ocurriese. Mas, como tales profesias fueron mera palabrería, ahora, con florido verbo, nos pinta allí el infierno en la tierra, y qué más quisiera. Otra q' de seguro le negaron la visa, o se la retuvieron o no renovaron. Umh, o la deportaron. Q' vaina
  • Alicia(1840)13 de enero de 2021 - 02:37 a. m.
    Por favor, respete. Usted no parece darle a los tobillos a los intelectuales de quien denigra. Con respeto le sugiero que estudie Historia Universal e Historia de América, publique sus propios libros y gánese una columna, con SU PROPIO NOMBRE Y APELLIDO.
Hernando(84817)12 de enero de 2021 - 05:25 p. m.
Tal vez es la sociedad mas podrida de la tierra; pero ha sabido venderse como el "modelo" a seguir, cuando oculta sus nefastas carencias y traslada su catarsis por fuera de sus fronteras llevando la muerte y la desgracia a otros entornos sin perder su imagen salvadora. Quizás ha comenzado a derrumbarse desde adentro como todos los totalitarismos en la historia de la humanidad.
Judith(76151)12 de enero de 2021 - 04:10 p. m.
Extraordinaria lectura de la situación norteamericana. Gracias.
Julio(2346)12 de enero de 2021 - 03:07 p. m.
Los pueblos que se corrompen en la esclavitud tienen una esperanza: salvarse con la libertad. Pero a los pueblos que se corrompen en la libertad, ¿qué camino les queda? !Perderse en la esclavitud de sus dogmas y atavismos, y desaparecer en la vergüenza de la historia!
  • IVAN(96847)12 de enero de 2021 - 11:02 p. m.
    Buena reflexión, Julio. Espero que su pesimismo resulte infundado y no llegue a tal extremo, pues por desgracia una caída de EEUU arrastrará a muchos.
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