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Gaviria, ideólogo de la derecha liberal

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Cristina de la Torre
18 de julio de 2023 - 02:05 a. m.
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Hombre de paradojas, César Gaviria se ha presentado como el renovador del liberalismo, pero su ideario económico encarna la versión más reaccionaria de esa tendencia política. Discurso y obra del flamante jefe (que lleva 20 años brincándose la democracia interna de su partido) suplantaron la concepción de Estado social de López, Gaitán y Lleras Restrepo por la de libertad de mercado sin atenuantes, hoy en reversa por doquier. Traiciona Gaviria la divisa de la colectividad que se tuvo por intérprete del pueblo. Desde la entronización del Consenso de Washington en provecho de importadores y banqueros, hasta la privatización de la seguridad social y los servicios públicos. Tareas que todo el Occidente desarrollado había confiado al Estado, por tratarse del interés general, y defendidas con celo del apetito mercantil que gobierna a los negocios privados.

Las reformas que Petro propone evocan aquella tradición socialdemócrata y aspiran a reformular el control público de lo público indelegable, que ya este país había experimentado durante medio siglo. Aun bajo la fórmula de economía mixta, que disuelve la repulsa entre Estado y mercado. Vale decir, mediante alianzas público-privadas en las cuales preserva el Estado la iniciativa y traza las políticas para el sector. En particular, cuando salud, pensiones y servicios públicos domiciliarios entran en juego. Se trata ahora de reformular el papel del sector privado en estos ámbitos, su capacidad de iniciativa y control.

Y no es de gracia. Es porque su privatización ha reducido los derechos ciudadanos a negocio de particulares. En salud, verbigracia, la cobertura universal es ficción, pues el servicio no llega a la cuarta parte de la población. Pero el expresidente, cruzado de los palacinos, de la CREG y de la banca que se lucra de los fondos privados de pensiones, se bate contra réprobos que sacrifican la prístina neutralidad de la técnica a la ideología y la política. Como si tras la asepsia de las EPS, que llevan 30 años manejando para su peculio los fondos públicos de salud, no hirviera, tempestuosa, la ideología del lucro privado. Como si no hirviera en las empresas de acueducto y energía que en los dos últimos años elevaron 33 % las tarifas en el centro del país. Usufructuarias de servicio social que rentan para su bolsillo, gracias a la mano visible de Gaviria. Y la rentabilidad social ahí, rey de burlas. Se ha encargado el expresidente de deformar el sentido de las reformas. Su imaginación acomodaticia convierte en estatización castrochavista el intento de responder a los 84 colombianos que, según recoge la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, se inmolaron en las calles en 2021, escenario de multitudes que clamaban por justicia y equidad.

Advierte él que el proyecto de reforma de los servicios públicos de Petro desestimula la inversión privada en el sector, indispensable para expandirlo y prevenir un apagón. Es que su Ley 60 autorizó la privatización del suministro de agua y prácticamente eliminó el subsidio que desde hacía 70 años aportaban los estratos altos a los más necesitados. En un país que se urbanizaba —señala Tatiana Acevedo— a muchos hogares se les cortó el servicio.

Paradoja de cierre: a la elocuente justificación ideológica que da vigor a las reformas de Petro ha debido responder Gaviria con dosis no menos elocuentes de ideología neoliberal. Enhorabuena. Ideas diferenciadas, aun opuestas, son componente vital de un sistema de partidos que se repute democrático. Así en este caso se quiera arropar al liberalismo con pieles de oso sacadas de la caverna.

Coda. Reconforta la entereza de Juan David Correa al renunciar a su cargo en Planeta, en protesta por la censura que esa editorial impuso al libro de Laura Ardila, La costa nostra. Miles de lectores soñamos con conocer la obra.

Cristinadelatorre.com.co

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Ramiro(3481)19 de julio de 2023 - 09:39 p. m.
Gracias.
Pedro(18355)19 de julio de 2023 - 04:12 p. m.
Gaviria parece m{as un individuo seducido por las mieles de un poder que nunca estaba en su destino, y muy apto para eso. Pero un jefe liberal, con pasiones liberales y un sentido de la historia, no creo que haya sido. Ahí juega más el arte de la manzanilla. Hasta Alberto Lleras usó este licor, en dosis necesarias y siempre vergonzosas. Pero eh ave maría que si es lo que le gusta al Partido Liberal de ahora, de la que me encuentro auto-suspendido hasta que surja de nuevo un jefe qué respetar.
javier(96673)19 de julio de 2023 - 04:49 a. m.
Dona Cristina, claridad y contundencia. Ya no asustan los neoliberales con el cuento desgastado del castrochavismo.
rafael(34313)19 de julio de 2023 - 03:56 a. m.
Esa vieja animal en que país estará viviendo para afirma que el servicio de salud no llega a la cuarta parte de la población. Ahora entiendo mejor por qué ese craso proyecto del gobierno para arrasar el sistema de salud, pues resulta que lo quieren acabar sin conocer si funciona o no, como funciona, como fluyen los recursos, si hay calidad y oportunidad en la prestación del servicio. Llegaron a gobernar sin saber que era lo que iban a hacer.
  • javier(96673)19 de julio de 2023 - 04:45 a. m.
    El cegatón es usted. ¡Qué tal!
  • alberto(08460)19 de julio de 2023 - 04:41 a. m.
    Viejo Rafa: no es necesario insultar al que piensa diferente. Cuando lis argumentos se agotan se utiliza la mentira, el insulto o la burla para controvertir.
Pedro(86870)19 de julio de 2023 - 02:27 a. m.
Muy bien Cristina. Digna representante de la intelectualidad independiente
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