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¿Se inmolan los verdes?

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Cristina de la Torre
19 de octubre de 2021 - 05:30 a. m.
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El 71 % de electores que se reclaman de centro contemplan perplejos el ocaso de los verdes. Partido-revelación que plantó cara a las ortodoxias de izquierda y derecha, y de cuya imaginación reformista se esperaría una salida a la peor crisis del país en muchos años. Eje de la rebelión democrática en esta Colombia de egócratas, violentos y nulidades de ocasión en el solio de Bolívar, parece el Verde plegarse, sin embargo, quieto y mudo, a los designios de Petro y César Gaviria. A la dinamita que éstos le siembran para pulverizarlo y pescar después entre despojos. El izquierdista, por interpuestos verdes, no busca coalición con programa negociado sino adhesión a su enhiesta persona. El liberal oficialista querrá, por el atajo de la Coalición de la Esperanza, debilitar el centro, Verde comprendido, para asegurar el arribo de un uribista triunfador a segunda vuelta.

Pero no se puede culpar al petrismo y a Gaviria: están ellos en lo suyo, intrigantes de oficio en la mar escarpada de la politiquería. La culpa es de los verdes que se dejan hundir en un remolino de candidatos sin ideas, mientras embozan su mejor arma: la propuesta del pacto social que el país reclama, como proyección estratégica y como concreción en un programa de coalición alternativo al de la derecha agreste que gobierna. Ni árbol de navidad, agregado de reclamos mil, ni reacción sin contexto a cada atropello de este Gobierno.

22 millones de hambrientos, 12 millones en el rebusque y cinco millones en abierto desempleo, cifras que la aguda comentarista “Shirley” pone a las revelaciones del Dane. Tragedia que el duquismo, siempre de piñata, ha convertido en novela rosa. Para no mencionar la matanza de líderes sociales, que apunta a miles, a cientos la de protestantes en las calles y va para decenas la de niños bombardeados. El presidente de la República protege a ministros implicados en corrupción, permitiría financiar campaña de los suyos redoblando asalto al erario, coopta a sus vigilantes y porfía en el modelo económico que sólo sirve a importadores y banqueros.

Este viernes tomará decisiones la Dirección de los verdes. Si prima la de adherir en primera vuelta a Petro y no en la segunda —como se acordó—, o la de autorizar libertad de voto, el partido desaparece. Si cada congresista —pregunta Angélica Lozano— le hace campaña a Hernández, a Alejandro Gaviria, a Fajardo, a Amaya, a Petro, ¿cuál será la postura del partido como alternativa de poder? Para cohesionar una agenda colectiva en contraposición a la colcha de retazos que abarca izquierda, centro y hasta derecha, resulta imperativo el candidato propio. De lo contrario, “nos quedaríamos sin sello ni agenda, sin plataforma ni contenidos políticos. Sin partido”.

Mas, agenda y sello es lo que sí tuvieron los verdes desde la cuna. Nacen en 2009, afirmados en un liderazgo colectivo y civil, no armado, en pos de la reforma, no de la revolución. Su marca de fábrica, lucha contra la corrupción, por la descentralización y en defensa del medio ambiente. Se baten por la educación, la democracia y la justicia social. Solidaridad y prevalencia del interés público sobre el privado son su principio ético y político. En menos de un año, pasó el Verde a segunda vuelta presidencial y logró la segunda votación más alta entre partidos. Abrió ancha puerta a una oposición democrática que venía amedrentada a un tiempo por las guerrillas y por la derecha.

Fecunda cantera de ideas fogueadas en el diario luchar de un partido que sí tendría con qué negociar un programa de gobierno de coalición con el candidato alternativo que pase a segunda vuelta, con qué responder a los anhelos siempre desairados de los colombianos. Lejos del fatuo personalismo, vecino de la fanfarronería, en cuya trampa amenazan arrollarlo. Colombia necesita la reanimación de los verdes, no su inmolación.

Cristinadelatorre.com.co

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DAVID(rv2v4)20 de octubre de 2021 - 09:52 a. m.
Por tener los ojos ni el sapo, no quieren reconocer que, Petro, como candidato de los Verdes que sacó su buena votación, es el que dice lo que se debe hacer en asuntos de política, electoralmente hablando. ¡Qué culpa tiene la estaca!
RAFAEL(73113)20 de octubre de 2021 - 04:41 a. m.
Los verdes tienen sus pros y sus contras. Hay personajes de claridad liberal, los hay de mentalidad conservadora y hay tibios, que es la parte que resquebraja. Los intereses, más económicos que políticos, tienen manifestación clara. Son, parodiando el fútbol, como las selecciones argentinas, antes de su mundial, lleno de estrellas, pero cada cual jugaba por su lado.
RAFAEL(73113)20 de octubre de 2021 - 04:34 a. m.
A don Felipe, a la hora que entro encuentro su comentario referenciado hace quince horas. Los comentarios, por tiempos, están entre mezclados.
Patrik(14177)20 de octubre de 2021 - 04:05 a. m.
Doña Cristina, siempre he sido admirador de sus columnas, y en casi todas he estado de acuerdo. Pero en esta discrepo por completo. Me parece que usted, al igual que algunos otros columnistas críticos con el régimen caen en contradicciones y pecan de ingenuos. No es momento de pensar en clave de partido, ni siquiera Petro (que recién recibió la personería jurídica de Colombia Humana) lo hace.
  • Patrik(14177)20 de octubre de 2021 - 04:08 a. m.
    Es momento de pensar en clave de unidad, en clave de ganar en primera vuelta, porque es evidente que la derecha y la ultraderecha se unirán en una hipotética segunda vuelta, tal como lo hicieron en 2018, y en ese escenario será más difícil derrotarlos, con sus maquinarias y trapisondas. Tampoco creo que Petro sea politiquero o radical como usted pretende graduarlo. Creo que está equivocada.
Lorenzo(2045)20 de octubre de 2021 - 03:52 a. m.
Algo huele a podrido. En realidad es cosa de hace mucho rato. Veamos: la negra calderón (hora20) armó su especio para abrir el caño de aguas negras y bañar a la Piedad Córdoba -y de paso, a Petro. El tema: el tal Saab -el último trompo de poner de la embustería gringa; vendiendo al mundo su tartufa democracia; el sheriff implacable. La trama es como la de ciertas películas: "obras corales"...
  • Lorenzo(2045)20 de octubre de 2021 - 05:43 a. m.
    ...stories con múltiples personajes sin consolidar una trama central sólida. Una colcha de retazos, digamos. O sea: lo propio de la TRAMA NEOLIBERAL. Cuya contracara -la POSMODERNIDAD- redunda en relatos periodísticos de puras formas: mera escenografia. Pero carecen de imaginación: es más, se trata de un vulgar pastiche (kitsch) del Impresionismo alemán de los 1920's. Impresionar= sembrar MIEDO.
  • Patrik(14177)20 de octubre de 2021 - 04:14 a. m.
    Eso confirma que el régimen está en plena arremetida contra el Pacto Histórico y sus líderes y lideresas más visibles. La ultraderecha está adelantando un episodio de juego sucio de los muchos que se vienen de aquí a las elecciones de 2022. Como no se les dio la gana de hacer un buen gobierno creen que con toda esta clase de chambonadas van a conservar el poder. El pueblo debe abrir los ojos.
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