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Con esos amigos…

Cristina Nicholls Ocampo

10 de mayo de 2023 - 09:05 p. m.

Hace algunos días vimos con tristeza cómo se cayó en el Senado de la República el artículo del Plan Nacional de Desarrollo que pretendía darle vía de aplicación a las recomendaciones hechas por la Comisión de la Verdad en su informe final. Además de la decepción por la derrota de la propuesta, sorprendió que algunos amigos de la paz hubieran votado en contra del apartado. Uno de ellos fue el senador Humberto de la Calle, conocido por ser el jefe negociador del gobierno Santos en las conversaciones de La Habana. El senador De La Calle argumentó que las recomendaciones no hacían parte de lo acordado y que la aplicación de las mismas era inoportuna por el momento de polarización que atraviesa el país.

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Son preocupantes las declaraciones del senador De La Calle; muchos creíamos que ya a estas alturas del juego todos estábamos de acuerdo en que el Acuerdo firmado con las FARC era un punto de partida, no un punto de llegada. El argumento que sostiene que esas recomendaciones no estaban acordadas pierde totalmente la perspectiva de futuro que tiene la construcción de la paz en un país como Colombia. La titánica labor de edificar porvenires no violentos no se agota con lo pactado en el Teatro Colón, todo lo contrario, a la paz hay que darle dientes en el PND y todos los lugares en los que sea posible. Por otra parte, sorprende la posición de Humberto al referirse a la Comisión. La CEV a pesar de no haber sido un órgano con facultades judiciales sí tenía la potestad de hacer recomendaciones según el decreto 588 de 2017, recomendaciones que valga la pena recordar, fueron hechas después exhaustivos esfuerzos por comprender los orígenes históricos de la violencia en Colombia. Decir esto no es poca cosa. Por último, apeló el senador a la ya manida tesis de la polarización que ha servido como talanquera para cualquier discusión estructural en el país, como si el fortalecimiento de la cultura democrática no dependiera de dejar de anular discusiones por miedo a las posiciones propias y ajenas.

Afortunadamente en la conciliación en la Cámara de Representantes se salvó el artículo. Si bien sabemos que este no es suficiente para implementar las recomendaciones de la Comisión, sí es un instrumento para empezar a dinamizarlas. Después de décadas interminables de violencia todos los esfuerzos que se hagan avanzar no solo son necesarios, son urgentes. Mientras tanto, ojalá que la paz haga más y mejores amigos.

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