En el año 2011 hice parte del movimiento estudiantil que se agrupó a nivel nacional para protestar en contra de la reforma de la ley 30 propuesta por el gobierno del entonces presidente Juan Manuel Santos. En el marco de esa gran convergencia pude conocer casi todas las universidades públicas del país, entre ellas, por supuesto, la Nacional de Colombia. Debo decir que de la Nacional me conmovió el amor con el que sus estudiantes la habitaban. Era una casa, su casa, y también el hogar que debería tener las puertas abiertas para que entraran todos. Desde ahí además se soñaba con transformar toda la villa, y por qué no, el mundo...
Conoce más
