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La brutalidad de llamarnos “embrutecidos” por “embrutecedores”

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Cristina Carrizosa Calle
14 de marzo de 2024 - 02:05 a. m.
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El pasado lunes, el presidente Gustavo Petro atacó directamente y con nombre propio a dos de los principales medios de comunicación del país y a los colombianos que son sus televidentes y oyentes. Se refirió a la sociedad colombiana como “embrutecida” por esos medios y como “embrutecedor” a los mismos, ante lo cual la indignación ha sido generalizada.

Las corrientes progresistas han adoptado la llamada “cultura de la cancelación”, que borra todo pensamiento que pueda asociarse a lo injusto o discriminatorio, a partir de valores actuales. Establece que cualquiera es libre de pensar como quiera, pero cuando se trata de una persona pública, estas opiniones podrían convertirse en referentes culturales peligrosos y ofensivos para la sociedad, que deben ser canceladas.

¿No es exactamente lo que debería hacer el ciudadano con mayor responsabilidad en un país como es su jefe de Estado? ¿No debería el presidente ejercer su derecho de expresión en su propia casa y sin invadir la esfera ideológica y cultural de los colombianos?

El presidente, que nos habla siempre desde su superioridad moral, pasa a tildar a los colombianos de “embrutecidos”, desde una especie de supremacía intelectual que nos irrespeta, porque nos presenta como unos incapaces sin espíritu crítico. Nos infantiliza y discrimina al asumir que no somos capaces de hacernos nuestros propios juicios ante medios que, paradójicamente, nos lo han presentado a él desde sus inicios en la vida política, después de haber sido un subversivo. El presidente maltrata a los periodistas y analistas de esa prensa, a quienes somos su audiencia, y a él mismo, al haberse servido de ella para echarnos sus carretazos o al celebrar encuestas promovidas por esos medios, cuando le han sido beneficiosas.

Ofende, además, el señor presidente, a actores, actrices, humoristas, comediantes, que públicamente se han manifestado a su favor, incluso haciendo activismo. Insulta a quienes vemos con ilusión Masterchef, o La Voz Kids, o La Niña, o Rigo, al igual que millones de personas alrededor del mundo, porque esa es una industria exportadora. Parecería que desconoce el señor presidente, que la economía creativa representa alrededor del 3 % del PIB y ocupa a más de 500.000 personas en Colombia.

Si alguien tiene el deber de autocensura es Gustavo Petro, quien no es cualquier ciudadano, sino quien debe garantizar que esos medios puedan expresarse con absoluta libertad, que los televidentes y radioescuchas no sean víctimas de insultos al elegir lo que consumen, que los trabajadores de esa industria no corran el riesgo de ser agredidos violentamente, como ha sucedido en las manifestaciones promovidas por el Pacto Histórico.

La expresión libre es fuente y también resultado de un sistema democrático. Voltaire le diría al presidente que, puede no gustarle lo que hagan o digan ciertos medios, pero en su condición de jefe de un Estado de derecho debe hacer cuanto esté a su alcance por no ultrajar esa libertad y por defender su existencia. La cultura de la cancelación nos invita a revisar formas dañinas de expresión y nos pone a reflexionar con la autocensura. Le diría entonces al señor presidente que, como buen progresista, la aplique.

Cristina Carrizosa Calle

Por Cristina Carrizosa Calle

Abogada egresada de la Universidad de los Andes, con experiencia de más 25 años como consultora y asesora tanto en el sector público como en el privado. Fue asesora de la Presidencia de la República, diplomática y directora de organizaciones que emprenden proyectos de alto impacto social. Columnista y panelista radial
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Alberto(3e9b0)19 de abril de 2024 - 02:01 a. m.
Excelente critica. Admiro mucho al señor presidente, pero no comulgo con ciertas características dentro de su labor de gobierno. No me gustan las imposiciones de nadie y menos aquellas que proceden de las altas esferas del poder. Eso de por si ya es el comienzo de las actitudes que identifican a los autócratas. Este presidente debería controlar su egolatría y soberbia. Le haría mucho bien a la reconciliación de todos los colombianos y quedaría en la historia como un hombre justo y ecuánime.
Mauricio(13282)15 de marzo de 2024 - 11:55 p. m.
Alguien que se ha " educado" durante los últimos años teniendo como referentes culturas a la piroberta, el sargento micolta y la rosa de Guadalupe y que en temas legales se atiene a la jurisprudencia de "caso cerrado".... Esta llevado del putas....y lo peor es que es la gran mayoria de chibchombianos...... De que otra maner se puede entender que en un plebiscito le pregunten a esa masa estúpida si escoge entre una paz imperfecta y la perfecta masacre y escojan la continuacion de la masacre????
Andres(11973)15 de marzo de 2024 - 02:07 p. m.
El Bruto cancela la opinión contraria enterrando la cabeza entre la arena o algo peor se emborracha con el discurso que afirma sus convicciones de resentido social.
CARLOS(lcggj)15 de marzo de 2024 - 01:55 p. m.
No, CRISTINA, no es saludable ignorar lo que está pasando. Indudablemente, algunos periodistas y medios de comunicación no cumplen a cabalidad con su labor social y se comportan descaradamente como activistas políticos que brillan por su sesgo. Se precisa de AUTOCRITICA al interior de esos gremios para MEJORAR, para exponer la VERDAD de la mejor manera posible.
Pedro(18355)15 de marzo de 2024 - 02:43 a. m.
Mucho aire caliente
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