Publicidad

La moderación pondrá presidenta o presidente

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Cristina Carrizosa Calle
12 de marzo de 2026 - 05:05 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Los resultados de las consultas del pasado 8 de marzo no solo dibujaron un bosquejo de lo que será el tarjetón de la primera vuelta presidencial; también dieron luces sobre cómo deberán reacomodarse las fuerzas políticas de los extremos para batir al candidato del petrismo, Iván Cepeda, quien parece tener un puesto seguro en la segunda vuelta.

Si algo parece claro luego de los comicios es que ni la derecha más exacerbada ni el petrismo más intransigente garantizan ser electoralmente suficientes. En ese forcejeo no será la fuerza bruta ideológica la que determine la estrategia para la victoria. Las derechas deberán suavizar su discurso si quieren lograr alianzas con otros sectores y convencer al electorado más aplomado.

No es casual el evidente viraje hacia la moderación que ha mostrado el expresidente Álvaro Uribe desde hace meses. En época preelectoral lideró conversatorios con apertura a distintos sectores políticos, le cerró las puertas al ultraderechista De la Espriella, el Centro Democrático eligió como candidata a la menos radical de sus integrantes y el pasado martes escribió en su cuenta de X: “Es necesario entender los nuevos tiempos, escuchar con atención y respeto las ideas diferentes, sin abandonar los principios que nos guían”. El mensaje es claro: la construcción de una mayoría electoral estable pasa por abandonar las lógicas identitarias y abrirse a terrenos políticos más amplios.

No obstante ese tránsito, Paloma Valencia se fortaleció tras imponerse en la gran consulta, aunque su victoria no fue lo suficientemente holgada. El resultado confirma que cualquier candidatura que aspire a ganar –y luego a gobernar– deberá ampliar su base hacia el centro político. Esa es la razón por la que la candidata del Centro Democrático apeló al millón doscientos cincuenta mil votos obtenidos por Juan Daniel Oviedo, segundo en esa consulta y hoy fenómeno político del momento. Oviedo, perfecto tecnócrata, ha logrado conectar desde su “buena onda”; le habla a la juventud y a la diversidad, y es sensible a los asuntos de paz y derechos humanos. De hecho, la decisión sobre si será o no vicepresidente radica en acordar con la candidata la continuidad de la Justicia Especial de Paz. Al momento de enviar esta columna no se conoce aún el resultado de esas negociaciones. Otros nombres se barajan para ese cargo, pero el solo hecho de que estén sobre la mesa demuestra que el centro no solo existe, sino que tiene incidencia real en el desenlace de la elección presidencial.

Así lo entendió también el candidato de la ultraderecha, Abelardo de la Espriella, quien eligió como fórmula vicepresidencial al exministro José Manuel Restrepo, académico de impecable trayectoria y ánimo mesurado. Veremos cómo encajará ese perfil dentro de un proyecto político de corte populista de extrema derecha.

Elegirse y gobernar con el aplomo que caracteriza al centro político no significa renunciar al carácter ni a las convicciones, sino someterlas a la prueba de la realidad para convertirlas en acuerdos capaces de sostener la unidad de una nación. Quien así lo entiende tendrá en sus manos la llave de la gobernabilidad.

Y a todas estas… ¿Por qué no ir a la fija y darle el voto a Sergio Fajardo?

Cristina Carrizosa Calle

Por Cristina Carrizosa Calle

Abogada egresada de la Universidad de los Andes, con experiencia de más 25 años como consultora y asesora tanto en el sector público como en el privado. Fue asesora de la Presidencia de la República, diplomática y directora de organizaciones que emprenden proyectos de alto impacto social. Columnista y panelista radial
Conoce más

 

Sigi(77234)Hace 18 minutos
"Desde Abelardo hasta Fajardo, cualquiera le sirve al proyecto Uribista", que a travès de la consulta, licuò y se tomò al centro y los puso a trabajar para ellos. No entiendo como ubicar a Fajardo en el Centro. Fajardo le genera mucha tranquilidad a la derecha. Si hoy Fajardo recibiera la propuesta de ser el Vice de Abelardo, seguramente no tendrìa ningùn problema en aceptarlo.
Mario Giraldo(196)Hace 1 hora
Cuando hablan de centro, realmente están hablando de MAS DERECHA. Una derecha tibia, hipócrita e irresoluta. Un grupo politico de godos/conservadores representantes de los grupos financieros, que entre todos suman poco y que están negociando como repartirse el botín como si fuera su derecho natural.
Luis Fernando Gil Román(yifyr)Hace 1 hora
Esta columnista pone a Paloma como conciliadora. Nada más mentiroso que eso teniendo en cuenta que si ella gana el que mandará será Uribe
DIEGO ARMANDO CRUZ CORTES(25270)Hace 1 hora
Ojalá el centro tuviera la oportunidad de ser elegido para ver si dejamos atrás de una vez por todas tanto odio entre petristas y uribistas. A propósito, Uribe es el gran culpable de que la izquierda este al mando del gobierno, los privilegios a las clases altas y empresariales, su poca gestión social, leyes que no beneficiaban al trabajador, en fin, de solo seguridad no se vive, se necesitaba algo más para luego querer acabar los acuerdos de paz. Gracias a Uribe terminamos igual de jodidos.
Olegario (51538)Hace 2 horas
El enano: “no le cobren (a Paloma) MIS errores”. Cuándo han reconocido el señor Petro y sus vasallos que en su gobierno ha habido multiplicidad de errores? No, él es perfecto, según aseguran sus fanáticos. Cepeda NO va a ganar en primera vuelta. Olvídense. Y en la segunda, si quieren llegar a algún Pereira, tienen que recurrir a los odiados “tibios” o moderados. Este país todavía no es zurdo en el 50% más 1.
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.