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El Khalifa

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D. Buenavida
01 de noviembre de 2009 - 04:59 a. m.
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El Khalifa funciona en Bogotá desde hace veinticinco años en una casa de la carrera 11 con calle 88. La casa es agradable y cálida, con “decoración árabe” y llena de objetos del Medio Oriente. El chef es Hasan Nofal, quien está al frente de la cocina desde hace años.

A Colombia, principalmente a la Costa Atlántica, donde a finales del Siglo XIX y principios del Siglo XX hubo un gran influjo de los países del Medio Oriente, que eran parte del “Imperio Turco”, trajeron como parte importante de su cultura la “comida y culinaria árabe”, que en este caso es más propio llamarla libanesa. Existe una tradición árabe en Colombia, se consiguen los condimentos necesarios (cultivados en el país o importados). El kibbe frito o zepelín se consigue en los restauranticos y plazas de mercado de la Costa como la arepa en el interior del país. Esta comida cuenta con alrededor de veinticinco a treinta platos que son más o menos las mismas recetas en todas partes y constituyen el universo de la cocina libanesa exportable. En el menú del Khalifa se encuentran todos los clásicos de la cocina libanesa.

El menú ofrece 14 entradas, 16 platos fuertes, seis especiales, dos carnes y aves, cuatro pescados y mariscos y ocho postres. Los precios permiten una comida completa por $45.000 por persona. En realidad el concepto de plato fuerte y entrada no es muy definido, normalmente se pide una variedad amplia de platillos. Por eso una buena oferta que tiene la carta es la “mesa libanesa”, que es un bufé con una muy interesante variedad de platillos. Degustamos Hummus: tahine con garbanzo, Tabbule (que es una ensalada de tomate perejil y trigo), Babaganush: berenjena asada con tahine (el tahine, tan importante en la cocina árabe, es una pasta de ajonjolí que se mezcla con muchas vegetales y a veces con pescado), labne (leche cortada), lavan con pepino (yogurt con pepino cohombro y hierbabuena), M Damas, ensalada de habas, kibbe nayé (carne cruda, generalmente de cordero, con trigo). Falafel es un viejo y delicioso platillo de la comida libanesa, hecho con garbanzo, perejil y cebolla, sazonado con comino y frito. Kibbe zepelín (frito), rollitos de arroz y carne molida envueltos unos con hojas de parra y otros con repollo (los llaman aquí indios), chorizo de cordero. Kebabs (chuzos de pollo y cordero). Todos estos platos estaban muy bien hechos y bien presentados en el Khalifa. Los acompañamos con pan árabe, un poco tieso, y suero costeño. Cabe destacar las chuletas de cordero, bien condimentadas y sin salsa, acompañadas de un excelente arroz de almendras con pollo desmenuzado y tabbule. Probamos tres postres: baklawa, mi postre árabe preferido, es pasta filo que envuelve pistachos y almendras con almíbar de agua de rosa; namura, que es una especie de bizcochuelo, y una polvorosa. Al final un fuerte café árabe, sin colar, en tacita pequeña y fina.

Nada nuevo o inesperado en el menú, pero se come bien en el Khalifa.

secomebienaqui@gmail.com

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