Publicidad

Cobertura: declaración de UNAL, UdeA, UniValle y UIS

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Daniel Mera Villamizar
17 de abril de 2023 - 02:00 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Tuvieron que decirle en público al gobierno los requisitos de un aumento de cupos responsable y con calidad.

El desarrollo sostenible que trae amplio bienestar en cualquier país necesita un sistema de educación superior robusto y eficiente, y dentro de este, unas instituciones que lo lideren. Pongamos que en Colombia serían de diez a 12 esas instituciones, a través de las cuales el Estado y el sector privado jalonarían unos propósitos de país, incluyendo tener más universidades líderes en distintos campos.

Pues bien: el 11 de abril, las cuatro universidades públicas más grandes e importantes sacaron una “Declaración de principios sobre cobertura responsable y con calidad”. Tratándose de cuatro de las diez o 12 que necesitamos para los retos vertiginosos de esta época, hay que prestar atención.

Lo obvio de la declaración es que va dirigida al gobierno con un mensaje de baño de realidad: “no están ni tibios con la meta de aumento de cobertura. Así no se hace”. Que tras ocho meses de mandato estas universidades le digan en público al Ministerio de Educación los requisitos de una “ampliación de cobertura responsable y de calidad” muestra una doble falla:

i) Que solamente han escuchado lo que quieren oír, esto es, a las universidades regionales que dominan el Sistema Universitario Estatal (SUE), bastante dadas a la subordinación interesada, en lugar de acudir también a las grandes, más dadas a la independencia.

ii) Poca “gobernabilidad” del subsector, que imaginarán se logra a punta de reuniones en Casa de Nariño y de peroratas del presidente. Se creó la situación en la que las 4G estimaron necesaria la declaración, y el Ministerio de Educación Nacional (MEN) no lo anticipó y no pudo convertirla en rueda de prensa conjunta para disminuir el golpe.

El SUE no va a salir a contradecir esto: “Al ambicioso reto del gobierno nacional no podría responderse con la preparación de cohortes basada en un menor valor de la matrícula, dejando de lado las condiciones de formación integral de calidad y las necesidades de impacto territorial”. Así que la conversación tendrá un nuevo comienzo.

Cuando quería rivalizar con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 2030), el hoy presidente prometía que “el 80 % de la juventud pueda acceder a la educación superior (ES)”. Esa meta con el concepto que maneja de ES resultaría inconveniente, pero con una visión de educación post-media podría ser viable y conveniente, con más certificaciones que diplomas, con más educación dual y politécnicos (repensando el Sena), cuyo éxito dependerá en buena medida de la reforma de la educación media (grados 10 y 11) y de reducir la informalidad empresarial. Todos asuntos donde no sirve el populismo.

Endulzado el oído de los rectores de las 4G, como hace el SUE con el presidente, dos cosas que les pueden congelar la sonrisa: i) de las diez o 12 universidades que el país necesita empoderar para que nos jalonen el conocimiento y la creatividad que impulsan el desarrollo, la mitad probablemente sean privadas, con una mezcla adecuada de competencia y cooperación en un verdadero sistema mixto de educación superior; y ii) es posible llegar a una metodología de “per capitación” que reconozca las complejidades institucionales y al tiempo permita avanzar en eficiencias, atada a estímulos de las transferencias de la nación, pues el liderazgo del sistema también implica auto-crítica y algo de valor civil para los retos de la gobernabilidad interna de las universidades.

@DanielMeraV

Conoce más

 

samuel(77552)17 de abril de 2023 - 10:37 p. m.
Bienvenidos los aportes respetuosos de los centros de formación superior, algunos de ellos dormidos en actualizar sus programas y metodos de enseñanza aprendizaje, con miras a sumar y no a restar. La cobertura de programas de educación técnica de calidad, soportados en nuevas tecnologías , debe ser una prioridad al igual que es la de los servicios de salud.
Manuel(66071)17 de abril de 2023 - 09:57 p. m.
Ha oído usted de alguna universidad privada tipo Andes, javeriana, etc que pague impuestos a pesar de sus millonarios ingresos que les dá para construir ciudadelas inmensas exigir a sus víctimas matrículas exorbitantes y aún así solicitar con descaro al estado programitas como SER PILLO PAGA? Las mal llamadas universidades que tanto han explotado a la clase media y al estado deberían ya que no pagan un centavo al estado pellizcarse y dar oportunidad a estudiantes que no posen recursos de h
Atenas(06773)17 de abril de 2023 - 03:38 p. m.
Ay, Daniel, de tanta lora o alharaca q’ ha habido en este régimen, a efectos de hacer de Colombia la U. mas grande del orbe, así como ya somos hoy el primer país del mundo en cultivos ilícitos, los mayores productores de pasta de base y campeones exportadores de cocaína, nada le cuesta al sofista Petro soñar y deleitarse con esa utopía. Total, ya también le copian el enguande la paz total…..y soñando como fue con el Titanic, el barco de los sueños e insumergible mientras la orquesta tocaba.
Carlos(12062)17 de abril de 2023 - 03:33 p. m.
¿Y usted, señor, qué ha ayudado a resolver? ¿Qué ha propuesto en tantos años?
Eduardo(7668)17 de abril de 2023 - 02:52 p. m.
Ya es tiempo que le digan a Petro que él no sabe qué es una universidad. No es simple cuestión de "sanear lotes y locales" como él cree. Pero qué más se puede esperar de un estudiante de pregrado mediocre que fracasó en todos sus intentos de hacer un posgrado, incluido uno virtual de Salmanca. Después de todo "lo que natura no da, Salamanca no presta".
  • Eduardo(7668)17 de abril de 2023 - 04:33 p. m.
    El cretino es el que sin saber que es una universidad, pontifica.
  • Carlos(12062)17 de abril de 2023 - 03:32 p. m.
    Un cretino comentando
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.