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El sistema, entre la racionalidad política del paro y su propia ineptitud

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Daniel Mera Villamizar
24 de mayo de 2021 - 03:00 a. m.
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Se supone que los sistemas complejos se autorregulan para asegurar su supervivencia. La sociedad como sistema social integra los subsistemas económico, político y cultural. En Colombia, claramente, las fallas del sistema son múltiples y protuberantes.

Lo que estamos viendo con el denominado paro nacional prolongado o indefinido es una interacción traumática entre los subsistemas. Dependiendo de la perspectiva, unos dirán que las fallas económicas (del capitalismo) han provocado la crisis (de gobernabilidad) o disfuncionalidad en el subsistema político.

Otros, que las fallas del subsistema político (al no absorber y tramitar las demandas sociales) son las que han llevado a la vulneración del subsistema económico con los bloqueos. Y algunos, que la interacción brusca entre lo político y lo económico está mediada por fallas en el subsistema cultural (que moldea la comprensión de los otros ámbitos y los comportamientos).

Aunque con diferencias, tiende a aceptarse que el sistema es dominado por el subsistema político. Cuando los muy inconformes salen a las calles, suelen dirigir sus peticiones al Gobierno, no a los capitalistas. Se entiende que los políticos en el poder pueden tomar decisiones sobre el subsistema económico.

La racionalidad aparente de los bloqueos y el vandalismo es impedir que el Gobierno (más precisamente el Estado, instrumento del ámbito político) cumpla su función de mantener el orden público para volverlo ineficaz y conseguir su remplazo, pero las consecuencias inmediatas son costos sociales y económicos mayúsculos e insostenibles para el sistema.

Si prima la racionalidad política de las manifestaciones del paro y los bloqueos, no importan sus costos económicos y sociales realmente. De lo que se trata es del poder, de doblegarlo o tomarlo, no de conseguir concesiones de este, y de ahí las peticiones imposibles de cumplir.

La racionalidad política es la que explica que los convocantes del paro no hagan algo real para evitar los bloqueos y el vandalismo, como ir con las autoridades a dialogar con quienes pueden desmontarlos.

Más bien propugnan por quitar la Fuerza Pública (aun si cumple todos los protocolos de derechos humanos) para que bloqueen todo lo que quieran y por evitar la judicialización. Se trata de una división del trabajo no tan espontánea: unos hacen el trabajo político pacífico y otros, el violento.

Es una apuesta política muy dura porque la mayoría de la población puede llegar a concluir que son costos demasiado altos. Cayeron la reforma tributaria, el minhacienda, la reforma a la salud, la Copa América, la gobernabilidad de Duque. Ya no hay más cosas para tumbar.

La Constitución de 1991 goza de buena legitimidad. Las reformas pensional y laboral no existen. La nueva tributaria no cometerá el mismo error. ¿Una renta básica universal con billetes sin respaldo del Banco de la República? Para eso es mejor esperar a las elecciones de 2022 y escoger al candidato que lo prometa, con votos.

Se volvió aceptable descalificar la persona del presidente, pero no hay que confundirse: hemos llegado a esta situación porque el sistema no se está autorregulando bien para adaptarse, regenerarse y supervivir. Eso no sería gran problema si hubiera una buena alternativa.

@DanielMeraV

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María(60274)25 de mayo de 2021 - 01:43 a. m.
Tenemos un gobierno que roba para los ricos y les roba a los pobres, tan sencillo como eso, y no tenemos entes de control, todos están vendidos a este, o sea que al ciudadano solo le queda exigir, pero a un pendejo que representa el gobierno y se cree que pertenece a la realeza, ojalá no le pase como a esos reyes y lo bajen de esa nube, antes que él por las buenas como un buen gobernante lo haría.
Julio(87145)24 de mayo de 2021 - 09:28 p. m.
Señor Verá, los jóvenes en las calles van contra el régimen. No contra este personajillo de presidente. La tienen clara.
Fernando(70558)24 de mayo de 2021 - 04:47 p. m.
Duque está recogiendo 19 años de acuerdos fallidos, frustrados, mentirosos y tramposos orquestados por la institucionalidad. No oculte con sus malabarismos conceptuales que el paro se mantiene porque sus protagonistas no quieren mas engaños y no desfallecerán hasta que sus reclamos sean una realidad. Los ministros caídos son piedritas en el camino, no soluciones.
Arturo(82083)24 de mayo de 2021 - 03:20 p. m.
Interesante y solido diagnostico sobre la problematica situacion actual del sistema. Sigue plantear alternativas de solucion
Atenas(06773)24 de mayo de 2021 - 01:04 p. m.
Daniel, en resumen, esto tiene un solo nombre y oscura intención: sembrar el caos. Por donde sea y como sea. Con o sin motivos, y no los hay. La cizaña se sembró desde el triunfo presidencial. Desde julio/18 Salud Hdez lo cantó en un trino. Mas, d mi parte, no mucho me inquieto, tenemos el poder, el descontento generado x el paro y el terrorismo y a las FFAA dispuestas con su honor mancillado.
  • Gustavo(54504)24 de mayo de 2021 - 11:32 p. m.
    Recuerda el discursito del eminente Ernesto Macías? Esto es lo que están cosechando. En mi tierra dicen : coma de su propio cocinado. No lloren como débiles lo que no supieron hacer como hombres honrados y decentes.
  • Ariosto(11084)24 de mayo de 2021 - 09:45 p. m.
    el lamezuelas furibista por fin reconoce algo que todo el mundo sabe que sucedio, "La cizaña se sembró desde el triunfo presidencial"claro que si a travez del la ñeñemania a lo largo y ancho del pais compraron votos para elegir a la marioneta de duque y aun persisten en decir que no hubo fraude.
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