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SOS por la educación media

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Daniel Mera Villamizar
16 de febrero de 2026 - 05:02 a. m.
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Un reporte mostró cuadro crítico de cobertura, calidad y desigualdad territorial, que amerita reforma.

Cuatro de los mejores investigadores en educación del país, Juliana Ruiz y Santiago Navia (de Icesi), Gloria Bernal (de Javeriana Bogotá) y Dario Maldonado (de Uniandes), prestaron el gran servicio de publicar un breve reporte, “Las implicaciones de la inacción en la Educación Media en Colombia”, para recordarnos y mostrarnos una dura realidad.

La educación media poco aparece en la campaña electoral porque no se puede fácilmente i) ofrecer con gratuidad (ya es), y ii) pedir más recursos (ya se aprobó la reforma constitucional del Sistema General de Participaciones), dos cosas con las que más se tienen confianza algunos de los precandidatos.

Los investigadores dieron tres razones que justifican tratar de meter el tema en el debate presidencial: i) una cobertura neta baja (a 2023, 51 %, “sólo 1 de cada 2 estudiantes entre 15 y 16 años se encuentran matriculados en grados 10 u 11”); ii) una calidad baja (“solamente 22 % de los graduandos logró los niveles mínimos aceptables en las pruebas de Saber 11”), y iii) una desigualdad territorial fuerte en cobertura neta (“casos de ETC con 80 % vs 10 %”) y en calidad (“casos de 40 % vs 3 %”).

Muestran el ejemplo de la cohorte que comenzó primaria en 2013, con 971.353 matriculados, y 11 años después solamente tenía 535.640 alumnos en grado 11, el 55 %. Y resumen los costos: “la inacción frente a la educación media se traduce en menor productividad, estancamiento del crecimiento y pérdida del bienestar social”.

¿Qué hacer? El reporte no se propuso avanzar en ello. Así que les agradezco infinitamente a Juliana, Santiago, Gloria y Dario la coyuntura para volver sobre el “Programa de reforma de la educación media” (2020), con afinaciones. Lo primero es que la prioridad presupuestal debe estar en el preescolar integral desde los tres años y la prioridad de reforma institucional en la educación media. No en la educación superior.

Lo segundo: una clara diferenciación entre la básica secundaria y la media, graduando en grado noveno con una prueba de Estado (Saber 9) y abriendo opciones de modalidades (técnicas o vocacionales, académicas o generales) para la media, con la modalidad técnica asociada al Marco Nacional de Cualificaciones (acelerarlo) y a formación dual (lo que exige no postergar la formalización empresarial). Para aproximación a implicaciones en pruebas del Icfes: “Saber 11: cambio deseable”.

Nuestro sistema educativo pierde estudiantes masivamente antes de terminar la media, que recibe estudiantes con alto rezago, no genera diferencial laboral claro y no certifica competencias ocupacionales estructuradas. Mientras el desempleo juvenil promedio en la OCDE con secundaria superior (media) es de 6,9 %, en Colombia es de 12,1 %, y sin media es 12,9 % vs 10,3 % (OCDE 2025). Un retorno laboral difuso, aunque no tenemos análisis de egresados de la articulación de la media con el Sena.

Tercero: como se entiende, reformar la educación media se relaciona con cambios internos (la reforma curricular de la secundaria: menos materias, más profundidad, p.e.) y externos (en la regulación de vinculación de aprendices, p.e.).

Si los egresados de la modalidad técnica pueden ir por ciclos hasta ser ingenieros y logramos que el prestigio social de las universidades se extienda a la oferta posmedia (nivel técnico), como ya se avanza, podríamos convertir a la media en un verdadero puente hacia el trabajo productivo y la movilidad social, no como ahora. El tema es más urgente y estructural de lo que parece.

@DanielMeraV

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Maryi Delgado(41490)17 de febrero de 2026 - 12:48 p. m.
Hay que empezar por la discriminación. Secundaria y primera infancia en lo público y lo privado. La regulación del MEN es la misma y la diferencia es abismal. Es asunto es político y administrativo. La corrupción empieza desde el maestro y los seudo directivos. La educación pública es un cáncer. Y súmele que la familia y los valores están por el suelo. El panorama es oscuro
Mario Giraldo(196)16 de febrero de 2026 - 11:56 p. m.
Veo buenas intenciones y una preocupacion valida en este escrito. recordemos que los colegios los administran las alcaldias y los programas los coordinan las secretarias de educacion...
wilson rozo(72314)16 de febrero de 2026 - 12:44 p. m.
Sr Mera, eso es para todos los estratos o está hablando de la educación de "los pobres"? Supongo que en los colegios de estrato alto esos cambios no serían necesarios, los hijos de familias "acomodadas" no necesitan ser mano de obra para calificar, o estoy equivocado ?
Dionisio(cvtsc)16 de febrero de 2026 - 08:23 a. m.
Estos números están muy en el aire: ¿hay discriminación por regiones? Habría que enlazarlos con su muy atinada columna sobre la inflrmalidad, Sr Mera: esta crisis en la educación media parece consecuencia de esa informalidad y de un Estado que apenas medio cubre la mitad de su territorio y menos de la mitad de la población.
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