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Diccionario de excusas para no debatir

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Daniel Ruge Chamucero
14 de mayo de 2026 - 05:05 a. m.
“Organizar un debate presidencial se ha convertido en una tarea similar a la de organizar un concierto de Taylor Swift”: Daniel Ruge Chamucero.
“Organizar un debate presidencial se ha convertido en una tarea similar a la de organizar un concierto de Taylor Swift”: Daniel Ruge Chamucero.
Foto: El Espectador
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Organizar un debate presidencial se ha convertido en una tarea similar a la de organizar un concierto de Taylor Swift en Colombia. Las exigencias de quienes puntean las encuestas son comparables a las que hace cualquier superestrella para tener excentricidades en su camerino, pero son simples excusas. ¿Por qué? Lo explico con el siguiente traductor.

Si dice: “El debate es sólo con quienes piensan radicalmente opuesto a mi propuesta; hay otras candidaturas con las que podemos conversar en otros espacios”, realmente quiere decir: “No soy capaz de sostener un debate democrático con quienes difieren de algunas ideas mías, pero coinciden en otras. Lo que llaman centro político sí existe y lo nombro ahora que tienen pocos chances de ganar. Reconozco a ese centro ahora, pero para excluirlo. En el pasado, cuando esa línea moderada sí tenía posibilidades, le quité cualquier reconocimiento señalando que eran realmente un ala radical enmascarada”.

Si dice: “Te propuse debatir y no quisiste; ya no es tiempo porque debo enfocarme en mi electorado”, realmente quiere decir: “Me probé en dos o tres foros con otros candidatos y no me fue bien porque no conozco realmente los asuntos del Estado. Así que mejor seguir la campaña sin exponerme más porque mi capital político es muy frágil ya que reside únicamente en una narrativa de miedo basada en el espectáculo”.

Si dice: “Yo no necesito asistir a debates. Me conecto directamente con el pueblo en la plaza pública”, realmente quiere decir: “Es muy conveniente demostrar músculo político llenando plazas, pero sin tener contrapreguntas o cualquier tipo de contrapeso a mi discurso. Con eso basta y sobra…”.

Si dice: “Debates sí, pero con garantías suficientes. Con la agenda apropiada y los candidatos que pedí”, realmente quiere decir: “Lo que llamo garantías suficientes realmente es la imposición de mis propias condiciones para beneficio absoluto de mi candidatura. No me importa la pluralidad o el disenso porque eso promueve el pensamiento crítico individual y yo, por el contrario, obtengo mis votos del sentimiento colectivo tribal que anula la autocrítica”.

Si uno de sus votantes dice: “Los debates son puro show de esos circos que llaman medios. Los debates de hoy no tienen nivel intelectual; así para qué…”, realmente quiere decir: “No tengo interés en escuchar otras alternativas políticas porque he invertido mucho tiempo en la burbuja política en la que me encuentro. No me interesa contrastar opciones o conceptos porque podría arriesgarme a descubrir que hay ideas en las que creo que debería replantearme. No quiero descubrir que he dedicado mucho esfuerzo a defender algo que no estaba del todo bien…”.

Durante décadas, los políticos que se mostraban como alternativos, sea por su línea social o por presentarse como outsiders, batallaron para ser incluidos en debates presidenciales. Aseguraban que era injusto que sólo se convocaran a los punteros liberales y conservadores. Hoy la torta se volteó y son esos políticos los que no van a debates. Nada bueno sale de ahí para la democracia. Faltaría nada más que para asistir a sus masivos eventos empiecen a vender boletas con palcos, como las estrellas que creen ser.

Daniel Ruge Chamucero

Por Daniel Ruge Chamucero

Daniel Ruge ha sido ganador en dos ocasiones del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar. Es colaborador de 6AM Hoy por Hoy de Caracol Radio y de la Tele Letal. Es comunicador social y estudió una maestría en Derecho Internacional.
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kastriyon(czxtr)16 de mayo de 2026 - 01:17 p. m.
Temen al debate, la experiencia gobernando de Iván + Abelardo + Paloma = cero. La EXPERIENCIA importa, no podemos volver a tener portadas de revistas con la foto del presidente y el titular AÑO DE APRENDIZAJE ¿Ya lo olvidaron? ¿Duque 2.0? ¿Así lo querí? Un país sensato vota en primera vuelta por el mejor candidato para Colombia (FAJARDO) y en segunda vuelta, también. Si el mejor no pasa a la segunda, ahí si toca considerar el voto útil por el menos peor y prepararse para 4 años más de atraso.
Mauricio Murcia(05056)15 de mayo de 2026 - 02:39 a. m.
Hoy en día con la cantidad de medios de información basta y asistir a un debate para escuchar el heredero de la far y otra tracalada de mentiras sobra tiempo
Francisco Javier Arias Vidal(10489)14 de mayo de 2026 - 07:59 p. m.
Qué lástima, la plática invertida para prepararse más que un yogurt, definitivamente se perdió.
Dora Hilda Aya Baquero(30910)14 de mayo de 2026 - 04:53 p. m.
Debes ver a Ariel.Avila, hoy al parecer hay hartazgo de los debates....por la forma como se realiza la campaña
Gabriel Aguirre(91153)14 de mayo de 2026 - 04:28 p. m.
No es necesario decir ademas, que intelectualmente Cepeda supera a cualquier otro candidato e ir a debatir con un abogado de la mafia y paramiliares o con la hija del condenado uribe es perdida de tiempo.
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