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Jaime Garzón, el hijo de Sábados Felices

Daniel Ruge Chamucero

06 de agosto de 2026 - 12:05 a. m.
“Sí, Jaime Garzón se declaró hijo de Sábados Felices y dejó un legado enorme hecho de muchas ideas”: Daniel Ruge Chamucero.
Foto: archvo vea
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Sábados Felices no nació para censurar el humor político. Al contrario, plantó una de las semillas de la sátira en televisión con segmentos como los de Salustiano Tapias y sketches políticos. Garzón lo reconoció así y se autodefinió como hijo de ese programa y de otros más. Algo que podría ser difícil de creer para quienes la semana pasada compraron una declaración viral de una influenciadora diciendo que SF fue creado para censurar. Y claro, a ese programa le caben miles de críticas, pero esta es falsa.

¿Por qué dijo algo así el rebelde e intelectual Jaime Garzón? Se podría preguntar alguien que tiene una impresión del legado del humorista, filtrada por la nostalgia 27 años después de su impune asesinato. La conmemoración de este hecho atroz será el próximo 13 de agosto, que fue declarado día del humorista, y a propósito quiero recordar una respuesta de Garzón cuando le preguntaron cómo había logrado que el país se riera de sus propias desgracias.

Esa respuesta la dio en Cali en 1997, entrevistado por la entonces estudiante de periodismo Ximena Zuleta, quien subió el video a YouTube y en el que Garzón literalmente le responde: “No solo yo. Yo pertenezco como a una escala sucesiva, de hecho, yo soy hijo de Operación Jaja, de una experiencia de Sábados Felices, del maestro Salustiano Tapias, del Corcho, del Pereque, de Zoociedad (...). Pero uno no es único, uno es la evolución de un proceso, quizás uno avance, aporte o no aporte”.

En este punto creo que la imagen de Jaime Garzón vive en la gente, como dijo la FLIP en un video con el que conmemoró los 20 años de su asesinato —un contenido que autorreferencio porque tuve la fortuna de hacer parte del equipo que lo hizo—. Así que es legítimo que las personas se apropien de su legado y de su imagen, pero quiero agregar esto: el legado de Garzón también fue el de tender puentes con otros por más distancia que existiera.

Son famosas las cenas de pasta en su casa a las que llegaban al mismo tiempo políticos conservadores y liberales, y hasta el embajador de Estados Unidos en plena tensión del proceso 8.000. Sus allegados han explicado que la excusa era simplemente pasarla bien, para poner a conversar a enemigos políticos porque, ante todo, era un constructor de paz. Garzón era de izquierda, pero la antítesis del sectarismo: trabajó con Andrés Pastrana, con César Gaviria y en Quac! se burló sin piedad —sin temer que lo señalaran de ser godo— de Ernesto Samper, el expresidente que es figura del progresismo latinoamericano y que en mayo pasado se subía a la tarima junto a Iván Cepeda.

Sí, Jaime Garzón se declaró hijo de Sábados Felices y dejó un legado enorme hecho de muchas ideas; usted es libre de reivindicar la que quiera. Yo quiero reivindicar la de su pensamiento crítico en contra del sectarismo y a favor de la paz. Y como él mismo le dijo al cierre de una famosa conferencia para estudiantes: “No sean mediocres, sean pilos, estudien y lean”.

Por Daniel Ruge Chamucero

Daniel Ruge ha sido ganador en dos ocasiones del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar. Es colaborador de 6AM Hoy por Hoy de Caracol Radio y de la Tele Letal. Es comunicador social y estudió una maestría en Derecho Internacional.
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